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A Coruña renuncia al Mundial de fútbol de 2030: Rey y Escotet lo anuncian este lunes y harán pública una reforma de Riazor

La alcaldesa y el presidente del Deportivo comparecerán de manera conjunta para hacer público el adiós y explicar el nuevo escenario

Vista de Riazor con la bahía coruñesa al fondo

Vista de Riazor con la bahía coruñesa al fondo / Carlos Pardellas

Carlos Miranda

Carlos Miranda

La candidatura de A Coruña y del estadio de Riazor para acoger encuentros del Mundial de fútbol de 2030 ya es historia. La alcaldesa, Inés Rey, y el presidente del Deportivo, Juan Carlos Escotet, anunciarán este lunes por la mañana en María Pita la renuncia de la ciudad en una comparecencia pública en la que la regidora aclarará los motivos por los que se desiste de ser parte de la cita que se celebrará en España, Portugal y Marruecos dentro de cuatro años. Esta decisión llega después de las dificultades que se ha encontrado el proyecto en los últimos tiempos y tras la reunión del pasado lunes cara a cara entre Rey y Escotet en la que se restableció el diálogo entre el Deportivo y el ayuntamiento coruñés y se establecieron las líneas maestras de la renuncia y los pasos que se seguirán en este nuevo escenario.

Esa nueva realidad llegará acompañada del anuncio de una remodelación del estadio de Riazor, que será de menor calado de la que requería el propio Mundial 2030, pero que llevará al recinto blanquiazul a adaptarse a la realidad del fútbol actual, con la idea de que el equipo se establezca en Primera y que incluso acoja partidos de competición continental en los próximos años, un nivel más adaptado a su historia. En este proyecto, que llega seis años después de la sustitución de la cubierta en la que se invirtieron ocho millones de euros, sí que irán ambas instituciones de la mano.

Maqueta de la posible ampliación de Riazor que no llegará a producirse

Maqueta de la posible ampliación de Riazor que no llegará a producirse / LOC

La premura en el tiempo para dar pasos firmes en el proyecto, las dificultades que ha encontrado A Coruña para financiarlo y los inconvenientes que se ha encontrado en aspectos centrales como la movilidad, han empujado al Concello de A Coruña a desistir de convertirse en bimundialista después de la experiencia de 1982 en la que compartió uno de los grupos con Vigo. Esta retirada llega solo dos días antes de la visita de los responsables de la FIFA, prevista para este miércoles 18, para conocer en qué estado se encontraba la candidatura de A Coruña, una de las once preseleccionadas para albergar partidos mundialistas en diciembre de 2024. Es la segunda sede española que dice adiós al evento por la imposibilidad de acometer el proyecto planteado tras Málaga y La Rosaleda.

Entre las preseleccionadas

A Coruña renuncia al Mundial después de haber peleado por esa posibilidad en los cuatro últimos años. Ante las distintas gerencias de la RFEF y ante la comisión del Mundial que ha ido cambiando de cabezas visibles, la ciudad se volcó para formar parte de una cita histórica que unirá a tres continentes, ya que habrá partidos en América, Europa y África. Peleó por salir victoriosa de una criba. auspiciada y controlada por la Federación, en la que iban a sobrevivir once estadios españoles, tres portugueses y seis marroquís.

Entre las que se quedaron por el camino, pero que a día de hoy aún pelean por acoger encuentros, estaban Valencia y Vigo. La primera es la que tiene más opciones de relevar a A Coruña o a Málaga, aunque la propia FIFA siempre ha sido partidaria de la reducción de sedes. De hecho, el Mundial de 2026 se disputará en solo 16 estadios, por los 20 que había elegidos para 2030, ahora ya 18.

A Coruña pasó el corte y fue una de las elegidas en aquel 11 de diciembre de 2024 en el congreso de FIFA. Desde entonces, no ha podido cerrar un proyecto con el aforo adecuado y con una financiación resuelta para la reforma de Riazor, que se iba por encima de los 100 millones. Primero, planteó una maqueta con capacidad para 48.000 espectadores y tres anillos y, posteriormente, lo fue variando para rebajar la cuota a 42.000 y apostando por no elevar la estructura de un estadio que se encuentra en plena ciudad y con edificaciones alrededor.

Dificultades de movilidad y diversos aspectos de la seguridad y otras variables también han llevado al Concello a dar un paso al lado. Hace tiempo que las excavadoras tenían que haber entrado en el estadio de Riazor para seguir en plazo y en la senda para acoger una cita de este calibre, pero hasta el momento no se habían dado pasos firmes para informar de un proyecto de reforma que se quedará en un cajón. Eso sí, desde esta mañana verá la luz otro plan, que se ajustará más a lo que siempre ha deseado el Deportivo, que ante todo quería un recinto adaptado a su día a día.

El aviso de Louzán

«A Coruña tenía unos deberes como alguna otra y esos deberes no se han hecho. La situación, por lo que veo, no está fácil». Rafael Louzán, presidente de la Federación Española de Fútbol, pasó revista hace unos días en El Larguero a en qué punto se encontraba el proyecto de organización del Mundial 2030 que comparte con Portugal y Marruecos. La candidatura de Riazor a albergar partidos de esta cita no pasaba por su mejor momento después de haber sido elegida en 2024 y encontrarse sin proyecto de reforma y financiación para acometerla. Sus palabras fueron premonitorias. La visita de la FIFA, que había previsto expulsar en otoño o invierno a las posibles sedes que no cumpliesen lo comprometido, ha precipitado los acontecimientos. No habrá Mundial 2030, pero el Concello y el Deportivo quieren que este adiós vaya acompañado, de manera paralela, de un paso menor, pero hacia adelante en el estadio de Riazor en el que ambas entidades irán de la mano.

Visita de la FIFA a Riazor en 2024

Visita de la FIFA a Riazor en 2024 / CARLOS PARDELLAS

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