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Mundial 2030

Así son los requisitos para ser sede del Mundial 2030 que obligaban a Riazor a una reforma

A Coruña se cae de una carrera que iba más allá del aforo del estadio

La obra exigía una inversión de, al menos, 100 millones de euros

Vista aérea de la reforma de Riazor

Vista aérea de la reforma de Riazor / LOC

Xane Silveira

Xane Silveira

A Coruña

A Coruña no acogerá el Mundial de 2030 y Riazor se quedará sin una magna ampliación que hubiese llevado su capacidad a superar los 40.000 espectadores para compensar las exigencias de la FIFA para acoger el mayor torneo internacional de fútbol. La ciudad, además, debía cumplir otros requisitos para ser sede mundialista, como contar con tres hoteles de cinco estrellas, buenas infraestructuras de comunicación, aeropuerto, centros médicos u hospitales con una distancia inferior a los 40 kilómetros.

No habrá Mundial en A Coruña. La ciudad se queda sin repetir cita en la Copa del Mundo que albergará España de manera conjunta con Marruecos y Portugal, y que contará también con partidos en territorio sudamericano para celebrar el centenario del torneo. Riazor era la piedra angular de un proyecto que, como le sucedió a Málaga, no ha logrado llegar a puerto. Las exigencias de la FIFA han impedido que A Coruña pueda cumplir de cara a albergar un campeonato que tenía unas bases altas, más allá del propio estadio.

Un Riazor con más de 40.000 espectadores

Según las normas de la FIFA, para albergar partidos de la fase de grupos, el estadio debía contar con una capacidad superior a los 40.000 espectadores. Una situación que obligaba a Riazor a una gran ampliación cuya inversión rondaría los 100 millones de euros.

Entre otras de las exigencias de la FIFA, más allá de la capacidad, destacan que el 8% (o 4.000 asientos) debían ser reservados para hospitality. Además, debía existir una zona de hospitalidad de afiliados de FIFA y comercial como área exclusiva dentro del perímetro exterior, a no más de 300 metros. El estadio debía contar con al menos 2.000 asientos VIP y una sala de por lo menos 1,8 metros cuadrados por invitado.

Los estadios, que debían estar terminados para 2029, un año antes de la cita, deben contar con zonas de aparcamiento cercanas con capacidad para 5.000 plazas, que permitan servicios de seguridad, zonas de televisión, y espacios dedicados a los hinchas (dos fanzones, llamadas por el organismo como FIFA Fan Festival). Según el informe presentado a la FIFA, una estaría en la Marina, Dársena y O Parrote y la otra en el muellle de Calvo Sotelo. Ambas con más de 40.000 metros cuadrados y con capacidad para entre 16.000 y 17.000 aficionados y a 3 o 4 kilómetros del estadio.

Maqueta de la posible ampliación de Riazor que no llegará a producirse

Maqueta de la posible ampliación de Riazor que no llegará a producirse / LOC

Más allá del estadio

El máximo organismo no se detiene ahí. Además, la comunicación era un indispensable, con aeroupuerto de pasarejos en una distancia inferior a 40 kilómetros (con Alvedro separan 13 kms). La ciudad, además, debía contar con tres hoteles de cinco estrellas, centros médicos y hospitales dentro de la misma distancia. Una buena red de carreteras y tranvías. En este caso, poniendo en valor la posibilidad de la Alta Velocidad.

La candidatura debía contar con cuatro subsedes para el alojamiento de los equipos y sus respectivas áreas de trabajo y entrenamiento. En este caso, A Coruña había presentado cuatro combos de hoteles y espacios de entrenamiento: Uno con el Meliá María Pita y la Ciudad Deportiva de Abegondo y los otros tres los conforman el hotel Riazor y el campo de O Roxo en Cerceda, el Ibis Style y en Ponte dos Brozos en Arteixo y el Attica 21 y Vista Alegre en Ordes. Los centros de entrenamiento no podían estar a más de 20 minutos de sus respectivos hoteles y, además, eran obligatorios dos centros de entrenamientos para árbitros con sus respectivos alojamientos.

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