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Deportivo

Bil Nsongo, el delantero «manso» que ha eclosionado en Abegondo: "Físicamente es un portento"

El ariete camerunés evolucionó notoriamente desde que aterrizó en A Coruña hasta que ha vivido, en Ceuta, su primera titularidad con el Deportivo

En el Murube anotó su segundo gol con la primera plantilla

Suma otros 12 con el Fabril

Bil Nsongo celebra un gol con el Fabril

Bil Nsongo celebra un gol con el Fabril / Iago López / Roller Agencia

Xane Silveira

Xane Silveira

A Coruña

Llegó a Abegondo sin hacer ruido, callado, junto a Fadil y, poco después Dipanda, en una apertura de Abegondo a otros mercados que en los últimos meses han incluido nombres como Mané, Pape Niang o Malick. Pasó, eso sí, desapercibido en un primer año de crecimiento, evolución y madurez. La adaptación no fue sencilla para un jugador «con grandes condiciones», pero con el que la comunicación «era complicada», explicó Manuel Pablo. Solo hablaba francés, nunca había vivido en España, y la distancia con la familia fue suplida por un buen entorno en la residencia del club. Poco a poco, primero con Óscar Gilsanz y después con el entrenador canario, desarrolló su potencial, pero fue este verano cuando empezó a eclosionar. Capitán en la selección sub 20 de Camerún, ha aprovechado cada segundo en A Coruña para convertirse en profesional. Tras dos goles en tres partidos, es el 9 más en forma del Deportivo.

Hubo un punto de fe y otro de apuesta en la continuidad de Bil Nsongo en verano. El delantero de Yaoundé llegó cedido el pasado curso y, aunque contaba con otras ofertas superiores, el ariete hizo un esfuerzo para continuar en un lugar en el que creyó que podía seguir creciendo. El club vio en él lo que ahora explota en Segunda División, tras una evolución vertiginosa que le ha llevado a ser el delantero titular en el Deportivo. Palabras mayores tras haber arrancado su etapa blanquiazul a la sombra de Kevin Sánchez e incluso Darío Germil. De hecho, cerró el curso pasado con cinco goles y tan solo 12 titularidades.

Bil Nsongo entrenando con el Fabril

Bil Nsongo durante un entrenamiento / RCD

"Es un jugador que te mejora jugadas lejos del área, tiene un buen concepto del fútbol"

Manuel Pablo

— Entrenador del Fabril

Así ha evolucionado Bil en el Deportivo

«Creíamos mucho en él, y él creía en nosotros. En pretemporada vimos que había crecido mucho, que nos iba a dar mucho. Es un jugador con muchas ganas de dar todo lo que tiene», expresó Manuel Pablo recientemente en una rueda de prensa, en la que destacó su capacidad atlética. «Físicamente es un portento», resalta, aunque fue en los aspectos tácticos en los que más incidieron en su evolución. En el 4-3-3 del Fabril, Bil no solo destacó por su producción ofensiva (12 goles en 1.532 minutos), sino por su capacidad para jugar de espaldas, poner de cara a los centrocampistas, y ser un nexo clave para saltar presiones, tanto por arriba como a ras de suelo. También, por esa capacidad para la ruptura corta. Bil tiene potencia para cuerpear y piernas para correr y atacar la profundidad.

«Es un jugador que te mejora jugadas lejos del área, tiene un buen concepto del fútbol. Es lo que más le insistíamos, esos movimientos cercanos al área, qué zonas puede atacar», añadió Manuel Pablo sobre la evolución de un futbolista que ha asaltado el primer equipo, pasando por delante de dos delanteros contrastados como Samuele Mulattieri y Eddahchouri.

A Manuel Pablo, el técnico con el que más ha trabajado en este tiempo, le brillan los ojos cuando habla de un futbolista que, por encima de todo, es persona. «Es un chaval muy noble», resaltó sobre su carácter después de bromear con que sería «difícil» volver a verlo en el Fabril. El Bil humano se ganó el cariño del canario tras unos meses de mucho trabajo silencioso: «Lo ves grande, pero es muy manso. Le golpean mucho, aguanta bastante, pero no se encara casi nunca con los rivales. Siempre se centra en lo que tiene que hacer y en mejorar».

Mané y Bil Nsongo

Mané y Bil Nsongo / Iago Lopez

Bil Nsongo se gana la titularidad en el Deportivo

Meses atrás, en octubre, en una entrevista con LA OPINIÓN, Manuel Pablo reconocía que había sido «difícil» que se quedase por «cuestiones económicas»: «Él estaba muy contento con la dinámica que estaba teniendo, ha hecho un esfuerzo para estar aquí. Sabíamos de sus cualidades, pero ha crecido. También a nivel de velocidad gestual, de velocidad de carrera... Cuando acabó la pretemporada lo veíamos muy fuerte».

Bil representa esa otra parte de la inversión de Abegondo. El club busca tener una cantera de élite y, aunque el escenario ideal es el de quemar etapa a etapa, la apertura a mercados internacionales que puedan ofrecer algo diferente es clave. Ahí, la detección del talento, trazar puentes con academias fuera de Europa, puede marcar la diferencia con futbolistas con potencial que necesitan medios para evolucionar. En la ciudad deportiva coruñesa el ariete camerunés se ha encontrado ese entorno perfecto para potenciar unas virtudes que venían de serie y que le hicieron destacar en Yaoundé.

Ahora, Hidalgo ha encontrado un jugador idóneo para la doble vertiente que necesita de sus delanteros: tanto el juego de espaldas, donde destaca por su poderío para ganar y bajar balones; como por la capacidad de estirar al equipo. Y, por supuesto, por su finura para el gol. Tanto en Zubieta como en el Murube demostró que es un delantero centro por encima de todo. Con tablas. Con olfato. Con esa capacidad de finalizar con ambas piernas que le convierten en una gran amenaza para los rivales. El Dépor le puso los medios. Bil se ha agarrado a la oportunidad que le dieron en verano, cuando el club confió en él para ser el tercer delantero y estar a medio camino entre Fabril y primer equipo. Ya es el 9 titular. Ahora le toca defender su plaza.

Bil besa el escudo en su gol al Ceuta con el Deportivo

Bil besa el escudo en su gol al Ceuta con el Deportivo / Fernando Fernandez

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