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Fútbol | Deportivo

Rafa Obrador, sobre su año en el Deportivo: "Me enamoré de la afición y de Riazor"

"El Dépor quería alargar la cesión, pero al Real Madrid no le interesaba que me fuese gratis", explica el lateral

Rafa Obrador, en un partido en Riazor la temporada pasada.

Rafa Obrador, en un partido en Riazor la temporada pasada. / Iago López

Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

El Deportivo y A Coruña marcan a cualquier jugador, tanto hayan pasado la gran parte de su carrera enfundados en la camiseta blanquiazul o tan solo doce meses. Este último caso es el de Rafa Obrador. El canterano del Real Madrid, actualmente en el Torino tras jugar la primera mitad de la presente campaña en el Benfica, jugó cedido la temporada pasada en el conjunto herculino. Poco menos de diez meses para quedarse rendido a los pies de la ciudad y de su gente. "Me enamoré de Riazor. Conecte con el Dépor y A Coruña, fue un año muy bonito y lo disfruté mucho", reconoció en una entrevista en el podcast El After de Post United.

En el verano de 2024, el lateral izquierdo iba a ser parte del Castilla de Raúl una temporada más. Sin embargo, contaba ya con ofertas de categorías superiores. "Hablé con Las Palmas en Primera, pero tenía que haber una salida que nunca se dio. El Valladolid me tenía de segunda o tercera opción y llegó el Dépor, que acababa de ascender a Segunda, pero es un histórico. Ya había tenido la oportunidad de jugar contra ellos en el Castilla y el ambiente me pareció espectacular. Me motivó mucho la idea de jugar en Riazor con toda la gente", recuerda el futbolista balear.

Amor a primera vista con Riazor

El lateral grabó a fuego su debut en el derbi contra el Racing de Ferrol en casa. "Entré y me sentía pequeño. Nunca había estado en un estadio con la afición presionando tanto", se sincera en la entrevista. Por una lista de lesiones tras las primeras jornadas, le llegó la oportunidad de ser titular y se asentó en el once. "Me adapté rápido a Segunda", relata, ante la exigencia de una categoría repleta de equipos históricos.

Aunque el camino no fue sencillo, resalta el compromiso de la afición herculina con el equipo. "Hubo tramos en los que las cosas no salían. Ellos durante el partido animaban a muerte y, si estaban decepcionados, al final te lo hacían saber", rememora. Ese idilio con la grada se trasladó, también, a los desplazamientos a domicilio. Se queda, sobre todo, con el partido aplazado en Tenerife. "Toda la gente vino a la puerta del hotel a cantar y animar con bengalas. Notas el apoyo muy cercano, eso, para el jugador, es importante", apunta Obrador. No se olvida de Yeremay, con quien compartió banda toda la temporada, aunque también le tocó jugar contra él en algún entrenamiento: "es una persona increíble y un jugador muy desequilibrante".

Rafa Obrador, presentado con el Benfica

Obrador, en su presentación como jugador del Benfica el pasado verano. / SLB

El deseo del jugador balear hubiese sido continuar esta temporada en A Coruña. "El Dépor quería alargar la cesión en verano. Me quedaba un año de contrato y al Real Madrid no le interesaba cederme y que me fuese gratis", explica. Con el paso del tiempo, la opción de seguir de blanquiazul se diluyó y tuvo "dos ofertas en dos días". Una de ellas era la del Benfica y, siguiendo los pasos de otros carrileros como Álex Grimaldo o Álvaro Carreras, con pasado en Abegondo, decidió marcharse al conjunto luso.

No tuvo continuidad en el primer equipo de las águilas encarnadas y, en enero, se marchó al Torino en la Serie A italiana. Sin embargo, aún mantiene vivo el recuerdo del año que pasó subiendo la banda de Riazor.

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