Fútbol | Liga F
2-1 | El Dépor Abanca pone la directa hacia la permanencia
Espe Pizarro, con un golazo de espuela, y Olaya voltean el marcador contra el Eibar tras el tanto inicial de Iara | Le falta un punto para certificar la salvación matemática

Olaya celebra su gol contra el Eibar ante Lucía Rivas. / Iago Lopez
El Dépor Abanca se reconcilia consigo mismo. Después de la derrota frente al Barcelona y el varapalo en Granada el pasado lunes, el equipo de Fran Alonso regresa a la dinámica positiva tras imponerse al Eibar (2-1) en Riazor. Al calor de su gente, en territorio familiar. En un partido en el que no brilló, pero tampoco pasó apuros, y que resolvió en la primera mitad gracias al acierto de Espe Pizarroy Olaya. A falta de seis jornadas para cerrar la campaña, el equipo blanquiazul solo necesita un punto más para sellar su tercer curso consecutivo en la élite, la que sería la estancia más larga del club en la máxima categoría justo en el año en el que se cumple una década de su nacimiento.
El primer tiempo discurrió a rachas, con destellos al inicio y al final y un largo páramo en los minutos intermedios. El Eibar golpeó primero a hombros de una Carmen Álvarez que desconoce el significado de la palabra rendirse. Su empuje le valió para superar en velocidad a Raquel García, y, cuando ambas se fueron al suelo, levantarse y seguir hasta poner un pase de la muerte que Iara solo tuvo que tocar para superar a Inês Pereira. La grada resopló. Otra vez un rival sin grandes estridencias que hace daño con muy poco. Por empuje y corazón. Pero la agonía duró un suspiro, lo que tardó Espe Pizarro en fabricar una delicatessen que restableció las tablas. Lucía Rivas cocinó por la izquierda, sirvió un centro templado a la zona de fogones y la uruguaya, de espuela y sin mirar, rubricó un gol de estrella Michelin que al deportivismo le supo a gloria. 1-1 y vuelta a empezar.

Lucía Rivas y Ainhoa celebran el primer gol del Deportivo con Espe Pizarro / Iago Lopez
El partido se durmió de nuevo y, en el letargo, resurgió el Eibar, que probó a Inês con centros laterales y a balón parado. El Dépor, a remolque, lo intentó con una falta en la frontal que Olaya mandó alta. Bufó de frustración la asturiana que, no obstante, tendría pronto la oportunidad de desquitarse. En el eterno descuento de casi diez minutos, provocado por una revisión de FVS solicitada por Fran Alonso (que quedó en nada) y el cambio por lesión de Etxezarreta por Carla Andrés, Olaya se graduó como la más lista de la clase. Aprovechó un mal pase de Astralaga para levantar la cabeza, meterse en el área y castigar sin piedad a la portera visitante con un latigazo potente y raso. Orgullo y rabia en la celebración. 2-1 al descanso.
Cabeza y control
El cuadro armero salió mejor del vestuario, con la intención de espantar los fantasmas del gol psicológico. Carmen Álvarez estrelló un cabezazo contra el larguero, justo en la cruceta, y el rechace de Arene fue blando a las manos de Inês. Cambió el escenario, porque las visitantes se estiraron y el Dépor se topó de repente con el escenario que más le gusta: correr con espacios al ritmo de Ainhoa, Pizarro y Paula Gutiérrez. El partido se tiñó de blanco y azul y las visitantes bajaron los brazos y entregaron las armas. El conjunto coruñés durmió el partido. Sin prisa, pero sin pausa. Con posesiones largas y cautas, sin riesgos ni excentricidades. Patri Ojeda, de falta, inquietó de forma tímida a Pereira, pero no pasó nada más, en un final plácido en el que Ainhoa aún pudo sentenciar.
Un triunfo serio y trabajado que acerca a la escuadra de Fran Alonso la permanencia matemática, aunque hace semanas que da la sensación de que la continuidad en la Liga F está más que garantizada. Queda un punto, en las seis fechas que quedan, para certificarla y empezar a construir el futuro.