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Trilli no jugará ante el Deportivo y puede perderse lo que resta de temporada con el Córdoba

El lateral de Ortigueira se encuentra aquejado de una rotura de los músculos isquiotibiales

Trilli

Trilli / Córdoba

Miguel Heredia

Córdoba

Las lesiones golpean donde más duele. Y lo hacen, además, en el momento de mayor fragilidad competitiva del Córdoba CF. En plena racha negativa -seis derrotas y un empate-, el conjunto de Iván Ania suma dos contratiempos de enorme calado: las bajas de Adilson Mendes y Álvaro Trilli. Dos ausencias que afectan a zonas sensibles del equipo, suponen el adiós de ambos efectivos a lo que

Trilli, frente abierto en defensa

Si bien el impacto de la baja de Adilson es más que notable, el parte médico deja otra noticia preocupante en clave estructural. Álvaro Trilli sufre una rotura de los músculos isquiotibiales, lo que le mantendrá fuera de los terrenos de juego entre mes y medio y dos meses. En términos prácticos, se perderá todo lo que resta de curso, con el 31 de mayo como fecha de cierre de la agenda regular y, dentro del contexto blanquiverde, la opción de alcanzar la fase de ascenso -que tendría lugar en junio- prácticamente descartada a estas alturas del relato.

La dolencia del lateral, cedido por el Pucela, se produjo durante la sesión de entrenamiento del pasado miércoles en El Arcángel, en la antesala del duelo frente al cuadro jabato. Un contratiempo que incide directamente en una línea defensiva ya castigada por las bajas, donde tanto Juan María Alcedo como Franck Fomeyem continúan al margen.

El gallego, que ya había tenido que parar anteriormente por molestias musculares en la zona de la espalda, había encontrado continuidad en el equipo desde su llegada en el mercado invernal. Hasta la fecha, acumulaba cinco partidos, todos como titular, con 450 minutos, un gol y una asistencia, dejando sensaciones de crecimiento en el lateral derecho.

Su ausencia, además, deja esa demarcación con un único especialista disponible: Carlos Albarrán, que precisamente alcanzó su partido número cien con la elástica blanquiverde en el último encuentro liguero.

El extremo lisboeta, que tuvo que abandonar el terreno de juego en el reciente empate frente al Mirandés (2-2), ha sido diagnosticado con un esguince en la rodilla izquierda con rotura parcial del ligamento cruzado anterior. Se trata de una lesión grave que habitualmente requiere entre cuatro y seis meses de recuperación -podría estar disponible para la pretemporada o el inicio del próximo campeonato- y que, además, presenta un componente especialmente cruel: afecta a la pierna contraria a la que ya lo mantuvo fuera de combate durante prácticamente un año.

En comparación, más ligera es la situación del zaguero cedido por el Real Valladolid, aunque también significativa, aquejado de una rotura de los músculos isquiotibiales que lo mantendrá de baja por un período aproximado de entre sies y ocho semanas. Es decir, prácticamente, también se perderá lo que resta de temporada en LaLiga Hypermotion.

Adilson, a por otra odisea médica

El caso de Adilson Mendes trasciende lo meramente deportivo. Y es que su nueva lesión llega apenas semanas después de haber completado un proceso de recuperación largo y exigente. El portugués se rompió el cruzado de su rodilla derecha el 3 de marzo de 2025, en un duelo frente al Granada, y no fue hasta 328 días después cuando pudo volver a competir, en la victoria ante Las Palmas en el Estadio de Gran Canaria el pasado 24 de enero.

Desde entonces, su papel había ido creciendo de forma progresiva dentro de la rotación de Ania. Utilizado principalmente como revulsivo en los tramos finales, el «17» había logrado aportar impacto inmediato en un equipo necesitado de desequilibrio. Sus números, de hecho, avalaban esa tendencia: diez partidos disputados, uno como titular, y dos goles en apenas 250 minutos.

Su lesión supone, por tanto, un golpe doble: en lo emocional y en lo competitivo. Más aún si se tiene en cuenta la apuesta que realizó el club por su continuidad. Pese a su anterior lesión de gravedad, el Córdoba CF decidió renovarlo tras un proceso de negociaciones intenso, con el CEO Antonio Fernández Monterrubio implicado directamente, ampliando su contrato hasta el final de la próxima temporada.

Un vínculo que ahora deberá atravesar, de nuevo, un largo periodo de inactividad, aunque en cualquier caso menor que el que tuvo lugar a raíz de su anterior paso por la enfermería.

Un contexto que agrava el impacto

Ambas lesiones llegan en un momento especialmente delicado para el Córdoba CF, inmerso en una dinámica de resultados adversa y con problemas estructurales evidentes, especialmente en defensa. La acumulación de contratiempos físicos no hace sino estrechar aún más el margen de maniobra de un equipo que busca soluciones urgentes para revertir la situación y que, este martes ante el Deportivo en Riazor (20.00 horas), tendrá que examinar su orgullo incluso algo más mermado de lo que venía siendo habitual...

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