Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol | Deportivo

Deportivo-Málaga: la fiesta infinita en Riazor

El conjunto blanquiazul busca su tercera victoria consecutiva en casa ante los malagueños, uno de los equipos más en forma de la categoría | Hidalgo confía en recuperar a Villares y en poder dar más minutos a Yeremay

Stoichkov encara a Alfonso Herrero en el duelo de la primera vuelta contra el Málaga en la Rosaleda.

Stoichkov encara a Alfonso Herrero en el duelo de la primera vuelta contra el Málaga en la Rosaleda. / Fernando Fernández

Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

Si la Segunda División hubiese empezado el día que el Málaga le endosó al Deportivo de Antonio Hidalgo su primer pinchazo de la temporada, nadie habría sumado más puntos que el conjunto que este sábado (18.30 horas, LaLiga Hypermotion TV) visita Riazor. Espadas en todo lo alto para un duelo de rivalidad, declarado de alto riesgo, en el que están en juego tres puntos y varias papeletas de optar al ascenso directo a Primera División al final de esta temporada. Los blanquiazules, de dulce en casa en las últimas semanas, buscan su tercera victoria consecutiva delante de su afición, que quiere verles ganar por fin a un rival directo por el ascenso. Los malagueños, que son el mejor equipo de la segunda vuelta, llegan tras dos empates consecutivos y buscarán un triunfo que les confirme como firmes candidatos a regresar a la máxima categoría por la vía rápida.

Un empate laborioso en Gijón, un triunfo sólido contra el Córdoba y, ahora, uno de los exámenes más complicados de la temporada. El Deportivo afronta su tercer partido en apenas siete días confiando en que el físico aguante, sobre todo, para los jugadores que más minutos han disputado en los últimos compromisos. Gente como Barcia, Mario Soriano o Altimira llevan muchos kilómetros en las piernas, pero Antonio Hidalgo necesita su versión más completa y lúcida para ofrecerle a Riazor la versión que quiere ver de sus jugadores. Para ello, confía en recuperar efectivos para una medular en la que Riki, Charlie Patiño y el propio Soriano lograron marcar las diferencias. Si vuelve Villares, ausente entre semana, será un argumento más para equilibrar la sala de máquinas.

En ataque, el técnico sueña con poder darle más minutos a un Yeremay que va a su ritmo con la pubalgia. Las rotaciones entre semana permitieron ver a un Mulattieri laborioso al que solo le faltó una pizca de puntería, pero las oportunidades que ha tenido Bil Nsongo en el último mes le confieren, todavía, el papel de delantero por excelencia. Luismi Cruz, que rotó entre semana, apunta a regresar a una alineación en la que dejará los costados para los laterales. Altimira, que viene de firmar dos asistencias, tratará de alargar su momento dulce como extremo y Quagliata, que marcó frente al Córdoba, se ve cada vez más cómodo como el correcaminos por excelencia del costado izquierdo. Atrás, entre las buenas sensaciones de Barcia y el compromiso de Lucas Noubi, se abre el debate del regreso de Ximo Navarro al lateral y la posición que ocupará Loureiro, de zaguero como acostumbra o de carrilero como se desempeñó en el último compromiso.

Dos vidas paralelas

Malagueños y herculinos ascendieron juntos hace dos temporadas, unos en el play off y otros de forma directa, desde Primera RFEF. Tras salvarse con solvencia el curso pasado, sueñan con regresar dentro de unas semanas a una Primera División que también abandonaron de la mano en 2018 para no volver a pisarla en casi una década. Los de Hidalgo suman 25 puntos en la segunda vuelta por los 24 que pueden contar los de la Costa del Sol. Son dos de los conjuntos más en forma de la competición, con el permiso de Almería, Racing o Eibar, pero las plazas están contadas para aquellos que quieren llevarse la gloria.

Al igual que el Deportivo vibró con la explosión de Mella y Yeremay, el Málaga soporta sus opciones de ascender en los goles de Chupe, tercer máximo artillero de la liga con 16 tantos, y en la creatividad de David Larrubia, que será un tormento por la banda derecha. Talentos jóvenes como Izan Merino, Dani Lorenzo y Rafa Rodríguez, y algunos un poco más experimentados como Joaquín Muñoz, el exdeportivista Montero y el guardameta Alfonso Herrero completan un proyecto al alza.

Los de Martiricos empezaron con dudas el curso, pero, desde la salida de Sergio Pellicer y el ascenso de Juan Funes desde el filial, son un equipo casi invencible. Solo suman dos derrotas en lo que va de 2026 y, aunque llegan tras dos empates consecutivos, contra Leganés y Andorra, tratarán de sacar tres puntos de oro de Riazor. En estos últimos compromisos sumaron minutos Gabilondo, que podría ocupar el lateral derecho en detrimento de Puga, y Eneko Jauregi, que vio portería en el Principado y podría tener una oportunidad en la ofensiva.

El Málaga se presenta como una nueva oportunidad para un Dépor que, pese a marchar en los puestos cabeceros, solo ha podido derrotar a un rival directo en toda la temporada, el Almería, y fue a domicilio. Doble derrota ante el Racing, otros dos pinchazos contra el Castellón y ya perdió en La Rosaleda en (3-0) en la primera vuelta. Hidalgo deberá confiar en la buena dinámica en Riazor, donde suma cuatro victorias en los últimos cinco partidos, para pasar una nueva reválida y recompensar a una afición que quiere aupar al equipo en los dos meses que restan para hacer realidad el sueño de volver a la máxima categoría.

Tracking Pixel Contents