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Ximo Navarro y la tercera resurrección del Deportivo

Sus regresos tras lesiones han coincidido con los mejores momentos y con relanzamientos del equipo en las tres últimas temporadas

Ximo Navarro ante el Málaga

Ximo Navarro ante el Málaga / Iago Lopez

Carlos Miranda

Carlos Miranda

Corrían el minuto 55 del Deportivo-Málaga y, de repente, Ximo Navarro se vio superado por Joaquín Muñoz con una especie de sombrero. El 11 de los andaluces ya encaraba portería cuando el deportivista recuperó la desventaja, en base a piernas y a colocación del cuerpo. Pelota robada. Unos segundos después, estaba conectando con Altimira para sacar un córner a favor tras apurar la línea de fondo. Dos acciones en menos de un minuto que lo definen y que lleva haciendo toda la vida. Así se ganó un hueco en la élite hace quince años con el Mallorca, así lo ha repetido en el ramillete de equipos en los que ha jugado y así se ha movido con el Deportivo en Primera RFEF y en Segunda División e incluso aguarda calcarlo en unos meses en Primera División. Solo las lesiones han menguado una trayectoria de más de 350 partidos en el fútbol profesional español. Piernas e inteligencia táctica para recuperar en defensa y las mismas cualidades para asociarse y hacer daño en ataque. Un multiusos que en sus tres años en Riazor ha tenido la facilidad, después de cíclicos periodos de lesiones, de recomponer al Dépor para ascender a Segunda en 2024, para asentarlo en la categoría de plata en 2025 y para convertirlo en un aspirante a subir a Primera en 2026. El equipo coruñés vive la tercera resurrección de Ximo Navarro, el denominador de los mejores momentos blanquiazul en el último lustro.

La más reciente es la que está en curso. Cuando el 23 se echó las manos a la cabeza después de hacerse daño en un disparo a puerta ante el Almería el pasado 4 de octubre de 2025, nadie en el deportivismo imaginaba el impacto de tal contratiempo físico. Estuvo unos cuatro meses de baja y el equipo coruñés tuvo buenas fases de puntuación, pero desde entonces dejó de ser un equipo redondo. La irrupción de un pletórico Altimira, fichado a finales de diciembre, le vedó recuperar un puesto en el once que solo ha sido suyo desde las lesiones casi al unísono de Mella y Yeremay. El zurdo de Espasande hizo daño ante el Granada y, al siguiente encuentro (frente al Ceuta), desembarcó Ximo de nuevo como 2, con Altimira por delante. Desde entonces, el equipo coruñés no ha perdido: tres victorias y dos empates. Y su juego va a más. El andaluz solo descansó ante el Córdoba en una semana con tres compromisos. Le ha dado, además, a Hidalgo la posibilidad de utilizarlo como jugador bisagra que hace las labores de lateral con recorrido y de tercer central por la derecha. "Nos da muchísimo sin balón. Su nivel defensivo es muy alto. Con balón, entiende el fútbol, ataca espacios y permite que la altura de Altimira sea mayor", razonaba el técnico de Canovelles en la rueda de prensa posterior al empate frente el Málaga.

Un año antes, Ximo Navarro, tras algunos pequeños problemas físicos al final de la primera vuelta, se convirtió en uno de los principales responsables de la remontada clasificatoria del equipo coruñés, que llegó a temer por la categoría y que terminó por salvarse a falta de cuatro jornadas. Se lesionó de nuevo a falta de seis fechas y estuvo cuatro meses de baja hasta el inicio del siguiente curso, el actual. El equipo notó sobremanera esa ausencia en la recta final. Fue, además, la mejor temporada goleadora de la carrera de Ximo Navarro. Hizo cuatro. Los dos últimos tantos, ante Eibar y Oviedo, dieron triunfos fuera de casa, especialmente celebrado el último, que llegó en el descuento y que hizo soñar Dépor con un posible play off. No le llegó la gasolina al equipo y menos sin Ximo.

Talismán del ascenso

Su primer curso en A Coruña, el 2023-24, siguió las mismas pautas. Un par de lesiones musculares le hicieron jugar con intermitencias y regresó de manera real y efectiva en enero. Jugó desde el día 4 y el equipo coruñés perdió su último partido a la semana siguiente ante la Cultural. Desde entonces inmaculado, toda la segunda vuelta invicto, y con él percutiendo por la banda derecha, hasta que ascendió a Segunda. La primera de sus tres resurrecciones. Ximo Navarro, el futbolista que lo recompone todo.

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