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Fútbol | Deportivo

Los tres profetas del Deportivo que regresan a Huesca: Hidalgo, Loureiro y Álvaro Ferllo

Los tres compartieron una permanencia en el conjunto oscense en 2024 | El meta creció como profesional durante tres campañas en El Alcoraz, mientras que el técnico y el zaguero rozaron el 'play off' el curso pasado

Loureiro controla el balón encimado por dos jugadores del Huesca en el partido de la primera vuelta en Riazor.

Loureiro controla el balón encimado por dos jugadores del Huesca en el partido de la primera vuelta en Riazor. / Iago Lopez

Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

Los tres llegaron como piezas llamadas a dar un paso más en su carrera y ayudar a un proyecto que buscaba equilibrio en Segunda División y se marcharon con los deberes cumplidos para, ahora, regresar con la camiseta del Deportivo. Antonio Hidalgo, Miguel Loureiro y Álvaro Ferllo pisarán este domingo (16.15 horas) El Alcoraz, el campo donde defendiendo los colores de un Huesca al que salvaron en la categoría de plata y al que, los dos primeros, casi llevan, el curso pasado, a una inesperada participación en el play off de ascenso. Con el objetivo bien claro, ganar para alimentar la ilusión de la parroquia deportivista, los tres fueros profetas fuera de su tierra y encontraron fieles en el Alto Aragón con los que reencontrarán en un camino que, esperan, termine en Primera División.

Tras salir de Tajonar, tener poco protagonismo en el filial del Mónaco, Álvaro Ferllo logró lucir sus reflejos en un Extremadura al que ayudó a salvarse en Segunda División en la temporada 2018-19. Sus actuaciones, que ya le garantizaban un en las categorías inferiores de la selección española, le permitieron elevar el listón de la exigencia y fichar por el Huesca. La escuadra aragonesa acababa de descender tras vivir la primera temporada de su historia en la máxima categoría.

Ferllo ataja un disparo de Vinicius en un partido del Huesca contra el Real Madrid en 2021.

Ferllo ataja un disparo de Vinicius en un partido del Huesca contra el Real Madrid en 2021. / EFE

El meta riojano fue el titular de aquel equipo oscense que militó durante toda la temporada en puestos de ascenso o de play off, hasta que aceleró en las últimas jornadas regresar, de nuevo, a Primera. Siguió en la máxima categoría a las órdenes de Michel y de Pacheta, aunque solo fue titular media temporada. Aunque se marchó al Brentford y al Espanyol, regresó al conjunto azulgrana un curso más, en la 2023-24.

Los astros se alinean

El mismo verano en el que Ferllo volvió a defender las porterías del Alcoraz, Miguel Loureiro le siguió la pista para ser su guardián particular en la defensa. El cercedense fichó por el Huesca tras el descenso del Lugo la temporada anterior. Llegó como un lateral contrastado, que ya había jugado en segunda antes con el Córdoba y que había dejado muy buenas actuaciones en Andorra, Racing de Ferrol y el propio conjunto lucense.

No tardó en ganarse la confianza de Cuco Ziganda, el técnico que inició aquel curso en el banquillo. Sin embargo, los resultados no acompañaron al inicio del curso y, tras diez jornadas, la directiva optó por relevar al entrenador navarro. Su hueco lo ocupó Antonio Hidalgo, que aterrizó con la misión de enderezar el rumbo. Impregnó el proyecto con su propia seña de identidad. «Antonio tiene la misma vena competitiva que demostraba como futbolista y consigue transmitírsela muy bien a los jugadores», explicaba Miguel Loureiro en LA OPINIÓN tras anunciarse el fichaje del técnico de Canovelles, pero antes de seguir sus pasos rumbo a casa.

Adaptó el esquema, con un sistema de tres centrales en el que el canterano deportivista comenzó a actuar de tercer central por el costado derecho. El carril ya era propiedad casi exclusiva de otro exblanquiazul, Gerard Valentín. Lograron una permanencia ajustada, con solo cuatro puntos de margen sobre la zona de peligro, pero sentaron las bases de un proyecto competitivo. Aunque Ferllo se marchó al Sevilla, Hidalgo y Loureiro disfrutaron de un equipo que terminó octavo, a solo cinco puntos de pelear por subir a Primera.

El cuarto regreso

El técnico, el guardameta y el zaguero no son los únicos integrantes del proyecto deportivista con pasado en el club. El psicólogo del equipo, Joaquín Sorribas, es natural de la capital altoaragonesa y defendió los colores del equipo oscense durante buena parte de su carrera como futbolista profesional.

Salió de la base en los años 90 y regresó al club en 2006. Vivió el ascenso a Segunda en 2008 y siguió en el proyecto durante las cinco temporadas consecutivas en las que se mantuvo el equipo en la categoría de plata. Ahora, vive otro regreso a casa convertido en uno de los pilares del vestuario herculino.

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