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Fabril - UD Ourense: la fiesta de un ascenso en diferido empezó en Riazor

Hubo batalla de gargantas en la grada, pero los goles la desnivelaron | El 3-0 dio comienzo a una alegría que explotó con el final del Marino-Oviedo Vetusta

Carlos Miranda

Carlos Miranda

Si había algún tipo de incertidumbre en la grada de un expectante Riazor que aún no había visto a sus cachorros en A Coruña, los futbolistas de Manuel Pablo la despejaron con templanza y, sobre todo, con fútbol. No hay mayor remedio para los nervios, para no descentrarse cuando dependes de resultados de terceros, también cuando hay competencia en la grada de una animosa, pero elegante, hinchada de la UD Ourense. El Fabril, como en la mayoría de sus partidos de esta temporada triunfal en Segunda RFEF, cumplió con su parte y el premio, bien merecido, llegó cinco horas después, tras esperar el final de un Marino-Oviedo Vetusta que también salió cara.

El domingo había amanecido entre nubes y con lluvias, pero no hubo tormenta para el Fabril. Arreció la lluvia solo un momento, sobre el césped y sobre el grupo malpicano Malante, que interpretó un emotivo himno gallego pasado por agua. Batalla de gargantas durante el encuentro, pero los goles acabaron por menguar a los visitantes. Cada acción que acaba en premio de los blanquiazules, era aplaudida con vehemencia por un Riazor que congregó a más de cinco mil espectadores. El paso de los minutos y ese 3-0, que vino después de una pelota al palo del equipo rojillo, dio tranquilidad a un equipo coruñés que ya empezaba a pensar más en lo que le esperaba por la tarde que en el propio duelo en sí, que ya estaba solventado.

La espera por la tarde

Esa inquietud latente por lo que podría ocurrir horas después en Miramar no evitó que los jóvenes celebrasen con la grada, con el fondo de Marathón, que diesen una vuelta de honor y que se abrazasen con familiares y amigos a pie de grada. Esa alegría ya presagiaba lo que vendría después, como si ellos ya lo supiesen. La plantilla siguió toda junta el desarrollo de un Marino-Oviedo Vetusta, que pronto trajo buenas noticias con el 0-1 y luego algo de incertidumbre con el empate en el minuto 86 y el descuento. El pitido final desató la locura.

El Fabril posa en Riazor

El Fabril posa en Riazor / RCD

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