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Deportivo

Bil Nsongo no pide permiso: una irrupción imparable que supone ya el 25% de los goles del Deportivo

El camerunés anotó su cuarto gol en los últimos diez partidos

Solo cuatro jugadores han marcado más que él en el primer equipo

Bil Nsongo celebra su gol ante el Burgos

Bil Nsongo celebra su gol ante el Burgos / Fernando Fernández

Xane Silveira

Xane Silveira

A Coruña

Apunta, golpea y celebra. Bil Nsongo volvió a ser el protagonista a nivel ofensivo del Deportivo. Esta vez, en El Plantío. Es el cuarto campo que conquista esta temporada y, tras dos titularidades consecutivas, ha reforzado la apuesta de Antonio Hidalgo con dos tantos que le permiten sumar ya cuatro en su cuenta particular, 16 añadiendo los 12 que había hecho con el Fabril antes de subir al fútbol profesional. El impacto del ariete camerunés en el Deportivo es notorio. Tanto que ya representa un 25% de la productividad ofensiva en los últimos diez encuentros. Solo ha necesitado siete golpeos entre los tres palos.

Con la izquierda, con la derecha o de cabeza. Bil Nsongo. Un rematador. Un hombre de área y de gol. El 32 del Dépor, a sus 21 años, es una de las grandes irrupciones de la temporada. No solo en A Coruña, también en LaLiga Hypermotion. Sus números hablan por él, aunque su técnico destaca, también, "ese trabajo sin balón" más sucio. Esas disputas. Esas peleas. Esos continuos choques para ganar balones aéreos.

El hábitat natural de Bil es el área. Ahí se está destapando como un jugador incontrolable. No necesita más que un contacto para rematar con intención y dirección. Hace una semana, contra el Mirandés, un zurdazo suyo desde la frontal se fue directo a la red. El pasado sábado, en El Plantío, cazó un centro de Quagliata que iba dirigido hacia Luismi Cruz y se quedó suelto en el área. "Los delanteros viven del gol y está en un gran momento", destacó Hidalgo al acabar. Si algo está definiendo al ídolo del barrio de Ekounou es, precisamente, su capacidad para ver portería.

Bil Nsongo, gol entre ceja y ceja

El ariete suma ya 658 minutos entre Liga y Copa con el primer equipo. El punto de inflexión fue Zubieta. Ante la Real Sociedad B anotó su primer gol y, desde entonces, es uno más. Se lo ha ganado con unos números de delantero importante. Han pasado diez partidos y Bil ha cosechado 553 minutos y seis titularidades. En ese tiempo, ha producido el 25% de los tantos anotados por su equipo. Cuatro de 16 para un Dépor que solo se ha quedado una vez sin ver portería (ante el Granada).

Bil Nsongo tiene un ratio importante de efectividad. Ha necesitado 19 tiros para sus cuatro goles, pero solo siete entre los tres palos. Necesita 1.75 golpeos a portería para perforar la red. Además, en este tiempo, ha generado cuatro pases clave (pases que preceden a un tiro o remate). Aunque es una faceta en la que tiene margen de mejora, no es un futbolista que se involucre en la elaboración más allá de intentar hacerse con los envíos largos. Promedio tan solo 6,2 pases acertados por partido (81 en Segunda, con una precisión del 68.6% de acierto).

Bil Nsongo celebra su gol ante el Burgos

Bil Nsongo celebra su gol ante el Burgos / Fernando Fernandez

Crece entre los máximos goleadores del Deportivo

Con su cuarto gol, el delantero de 21 años iguala a Stoichkov (1.461 minutos) y a Mulattieri (1090 mins.) en el cuarto escalón de los máximos anotadores del equipo en Liga. Deja atrás a Luismi (3) y por delante ya tiene solamente a David Mella y a Mario Soriano, ambos con cinco; a Zakaria Eddahchouri, con nueve; y a Yeremay, más lejos, con 11 dianas.

Nadie, eso sí, iguala sus 16 goles esta temporada entre primer y segundo equipo. Es, a efectos prácticos, el máximo anotador sumando sus cifras con el Fabril. Bajo el mando de Manuel Pablo, en Segunda Federación, anotó 12 tantos en solo 20 encuentros, con una productividad de uno cada 128 minutos.

Al Deportivo le quedan cinco partidos por delante y la irrupción de Bil Nsongo es el un elemento más al que agarrarse en la pelea por el ascenso directo.

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