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Álex Petxarroman, de vuelta por Riazor con el Andorra para medirse al Deportivo

El lateral, cedido por el club coruñés a la entidad del Principado, no cuenta con cláusula que le impida jugar ante el club coruñés | Fue titular ante Las Palmas

Petxarroman

Petxarroman / LALIGA

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Carlos Miranda

Carlos Miranda

Álex Petxarroman es uno de los tres cedidos que tiene el Deportivo en Segunda División y es el único que aún conserva opciones de enfrentarse a los blanquiazules esta temporada. Luis Chacón no podía hacerlo por contrato, salvo pago de penalización, mientras que sí existía esa opción para Mohamed Bouldini y para el propio lateral vasco, según fuentes del club coruñés, pero en los dos precedentes ante Granada y Andorra de esta temporada ninguno de los dos contaba para sus entrenadores y ni integraron las convocatorias de esos encuentros (Deportivo-Granada y Andorra-Deportivo). Se abre esa ventana ahora para el canterano de la Real Sociedad que fue titular la semana pasada en la goleada 5-1 frente a Las Palmas, aunque desde su club actual han asegurado que no puede ser alineado por contrato.

Petxarroman salió de inicio por primera vez en los dos últimos meses e incluso participó en el tercer gol de Akman que LaLiga se lo contabilizó como asistencia al arrancar la jugada. Su titularidad no tiene nada que ver con una lesión o con una sanción, ya que Carrique, ex del Celta y habitual elegido en esa posición, estuvo en el encuentro ante los canarios en el banquillo.

Sus impresiones

Álex Petxarroman llegó al Deportivo en el verano de 2024, justo cuando el club coruñés desembarcó de nuevo en Segunda para ejercer de alternativa o incluso para arrebatarle a medio plazo la titularidad a un Ximo Navarro que había sido vital en el ascenso, pero que siempre ha sido propenso a sufrir contratiempos físicos. Jugó poco, más a final de temporada, y le penalizó un grave error en la primera vuelta en un encuentro en Riazor ante el Burgos. Hace unos meses, en una entrevista a LA OPINIÓN, reconocía que no había sido sencillo ese primer ejercicio en A Coruña: «Fue un año de altibajos», puntualizaba y proseguía: «Llegué bien, en el primer partido estuve bien y es verdad que luego Imanol (Idiakez) también decidió cambiarme. Posteriormente, tuve el error y gestionar todo eso... El Dépor es un sitio donde hay mucha presión y, al final, todo el mundo quiere llegar y aterrizar con buen pie, y no lo hice de la mejor manera. El final de temporada fue bueno, quitando el último mes que ya estábamos salvados y fue bastante malo para todos porque no se compitió como se debería haber competido. El final de temporada mío personalmente fue bastante bueno y quedó un poco empañado por ese último mes en el que nadie estuvo a la altura del club».

El 2 del Andorra, quien ya había estado en el club del Principado antes de llegar a Riazor, tampoco ha vivido la campaña esperada en su regreso a Andorra porque no ha contado con la confianza total de los entrenadores que han estado en el banquillo de su equipo. Ahora empieza sacar la cabeza de nuevo, aunque en realidad su bagaje es de poco de unos 600 minutos con quince partidos y siete titularidades. No ha sido fácil para él: «Yo vine con unas expectativas un poco diferentes y a lo mejor no se están cumpliendo. Ha sido un año un poco complicado a nivel mental y a nivel deportivo. Conocer el sitio y eso te da otra tranquilidad, pero si no te están saliendo las cosas (jugar con regularidad), es difícil», admitía en el mes de febrero.

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