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Deportivo

La ilusión blanquiazul invade Valladolid: "Esperamos salir de aquí en Primera"

Un centenar de aficionados, con retraso y sorna, recibieron a los futbolistas blanquiazules a su llegada a Pucela al grito de "que bajen los jugadores"

Seguidores con y sin entrada, o alguno de despedida de soltero

Así aclamó la afición al Deportivo tras su llegada al hotel de Valladolid

Xane Silveira

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Valladolid (Enviados Especiales)

Entre banderas blanquiazules, gargantas que ya calentaban de cara a una noche que se hará larga y un domingo que aspira a ser prometedor, los jugadores del conjunto coruñés llegaron hacia las 19.20 al hotel de concentración. Al principio, apenas una treinta de seguidores habían acertado con la hora y el lugar. Muchos, tiempo antes, se preguntaban en las calles de Valladolid cuál era el punto de quedada. Tras una amena entrada, y ya con los futbolistas en sus habitaciones, apareció un grupo rezagado de más de un centenar que duplicaron el color del ambiente.

Así aclamó la afición al Deportivo tras su llegada al hotel de Valladolid

Xane Silveira

«Que bajen los jugadores», cantaban primero. Entonces, la estampa pasó a ser la de la distancia, las miradas y los móviles grabando desde las ventanas. Los futbolistas, sorprendidos por el ruido, así como algún huésped del hotel, se asomaron desde la altura. Cogió color Pucela, con el clásico «Dale Dépor», un atronador grito de «que sí, que vamos a ascender», al unísono, y cánticos cruzados pidiendo la comparecencia de los futbolistas. Poco después, Hidalgo: «Hidalgo baja ya, Hidalgo baja ya, Hidalgo baja ya...». La fiesta era total y, aunque hubo un amago de dispersión, los primeros en aparecer volvieron a animar a la masa.

El Dépor llega a su hotel de concentración en Valladolid

Xane Silveira

Baño de masas de los jugadores del Deportivo

«Bil, Bil, Bil, Bil» sonó con fuerza. El 32 se ha ganado el cariño de su gente a base de goles y entrega. A su lado, Samu y Noé hacían de escolta. Una hora después, el zaguero susurraba todavía las canciones, de vuelta tras el habitual paseo de la plantilla, en grupos separados, para estirar las piernas. El 37, Noé, más tímido, sonrió y escapó. Poco después, el resto del plantel fue dejándose caer a cuentagotas.

Los futbolistas aprovecharon el buen tiempo para pasear. Zakaria Eddahchouri se paró y empezó a rugir la afición, que se acercó. Un bote de humo azul dio colorido a la escena. Al rato, dos patrullas de la policía nacional se acercaron a comprobar que, en efecto, todo sucedía en un ambiente festivo.

Mario, el joven aficionado vallisoletano del Deportivo

Xane Silveira

Yeremay y David Mella, juntos, como siempre, como si de un partido de categoría juvenil se tratasen, bajaron a la par. El zurdo, lesionado, se paró y mostró un look morado que conquistó al público, con un emoticono de un diablo en la nuca. Junto a Álvaro Ferllo o Adrià Altimira, fueron algunos de los más aclamados, después de que la recepción más calurosa se tuviese que realizar con algo de retraso. Poco a poco, la masa se dispersó hacia el centro de la ciudad.

El más feliz, tras la espera, fue el pequeño Mateo Sánchez, que acompañado de su madre Carolina, logró todas las firmas de sus ídolos. El joven, de Pucela, es aficionado del Sevilla y del Dépor. Con un cartel para ofrecer un intercambio a Parreño, su «camiseta» a cambio de «los guantes». Un buen trato para un aspirante a guardameta que, además de las firmas, se llevó algún detalle de regalo por parte del club.

Así despidió la afición al Deportivo en Abegondo

Casteleiro

Valladolid, en blanquiazul

Nada puede con el sueño del deportivismo por regresar a Primera División. Ocho años después, el conjunto coruñés lo tiene en su mano, y este domingo estará rodeado por miles de aficionados que, de una u otra forma, han logrado llegar a Pucela. Muchos, sin entrada; aunque el morado vallisoletano se teñirá de azul durante dos horas.

«Hay ilusión, por supuesto, esperamos salir de aquí mañana en Primera», explica Juan Carlos Méxigos, que viene con su familia y su hijo Iker a pasar el fin de semana. «Llegamos el sábado, daremos una vuelta, tomaremos algo, y después del partido arrancaremos, que el lunes hay que trabajar», explica el mayor. Acuden gracias a «unos carnets» que les dejaron para poder coger entradas en zona local. El pequeño, que espera vivir otro ascenso tras el de 2024, cree que el héroe será «Mario Soriano» y pronostica un 1-2. 

Juan Carlos Méxigos y su hijo Iker, en la plaza Mayor de Valladolid

Xane Silveira

Desde Betanzos acude la peña deportivista Kiko MG, con Andrés Porcas, su vicepresidente, a la cabeza: “Conseguimos juntarnos bastantes. Somos 45. Esperemos que vaya todo bien”. Han logrado tras “un esfuerzo titánico” entradas para “todos”. El domingo seguirán las indicaciones de la “policía” para seguir el duelo: “Seguro que sufrimos, el caso es ganar”.

Los primeros aficionados del Deportivo llegan a Valladolid: "Somos 45, hemos hecho un esfuerzo titánico para conseguir entrada todos"

Xane Silveira

Lo imposible por ver al Deportivo

Son muchas las peñas presentes en Pucela este fin de semana, además de las que se desplazarán en los 14 autobuses fletados por la Federación de Peñas, auspiciados por el Deportivo con una aportación económica, el Concello, y otras entidades. Además, muchos particulares que no se quisieron perder el encuentro. El desplazamiento a Valladolid estaba marcado en el calendario de los aficionados desde principio de curso. Guille y Diego, que acuden desde A Coruña con más amigos, todos con entrada, reservaron el apartamento «hace tres meses». Tenían claro que no faltaría: «No nos lo podíamos perder». Guille pronostica un 0-2 con tantos de Mario Soriano y Yeremay; Diego, que cree que «en el peor de los casos hay otra bala» afirma que todos están «muy tranquilos».

La despedida de soletero de Noel en Valladolid

Xane Silveira

Una despedida en León

Además del fútbol, algunos aficionados se lo pasaron en grande combinando planes, como Noel Pampín, de Malpica. Sus amigos le ataviaron con una peluca y un tutú. Era su despedida de soltero. «Pensamos que nos la íbamos a jugar los dos equipos, cuadró muy bien», comentó uno de los organizadores. Pampín, por su parte, espera que sea un verano de doble celebración y la boda coincida con el estreno en Primera del Dépor.

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