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Fútbol | Deportivo

Los méritos de Bil Nsongo para ganarse la renovación con el Deportivo hasta 2030: Seis goles como seis soles

El ariete camerunés firmó el doblete ante el Valladolid que selló el ascenso a Primera División | Resultó clave en la ofensiva de Antonio Hidalgo con su trabajo y sus tantos ante Real Sociedad B, Ceuta, Mirandés y Burgos

Bil Nsongo celebra su gol contra el Valladolid en el José Zorrilla.

Bil Nsongo celebra su gol contra el Valladolid en el José Zorrilla. / Carlos Pardellas

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Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

Bil Nsongo y el Deportivo seguirán ligados el uno al otro hasta el año 2030. El club confirmó este viernes la ampliación del contrato del delantero camerunés para las próximas cuatro temporadas. Como adelantó LA OPINIÓN, el jugador pasará a ser integrante de la primera plantilla y tendrá una mejora salarial y de la cláusula de rescisión, en consonancia con su estatus en el proyecto blanquiazul.

En menos de mil minutos en Segunda División, Bil se ganó la confianza de Antonio Hidalgo con su esfuerzo y con sus cifras. Seis goles como seis soles, además de su inestimable trabajo bajando balones y batallando con zagueros mucho más curtidos que él, son la carta de presentación de un ariete del que el Deportivo espera grandes actuaciones la próxima temporada en Primera División. Cada uno de esos tantos sirvieron para confirmar a Bil como un delantero de lujo formado en los dos últimos años en Abegondo. Y que apunta a seguir elevando sus cifras.

El estreno de Bil Nsongo con el Deportivo

Diecisiete partidos, menos de mil minutos y seis goles. Esas son las cifras incontestables de Bil Nsongo en sus primeros cuatro meses en el fútbol profesional. El ariete ya rompió los registros en el Fabril, con el que sumó doce dianas y una asistencia en los primeros 20 encuentros de la temporada en Segunda RFEF. Aunque debutó a las órdenes de Antonio Hidalgo en Copa del Rey contra el Sabadell, su estreno en Liga se dilató hasta enero.

Disputó 22 minutos en el triunfo ante la Cultural Leonesa a domicilio. Aunque no marcó, ya se integró en el banquillo blanquiazul en las siguientes convocatorias. Hidalgo recurrió a él en el tramo final de la visita a Zubieta. Perdía el Dépor 2-1 ante la Real Sociedad B cuando Bil entró para disputar los últimos quince minutos. Le bastaron siete para recibir un balón en el área y ajustarlo al segundo palo para establecer el 2-2 e iniciar la remontada que culminó Mario Soriano en el tiempo añadido.

Bil Nsongo celebra su gol con el Deportivo

Bil Nsongo celebra su primer gol con el Deportivo, ante la Real Sociedad B en Zubieta. / Fernando Fernández

Desde ese gol, Bil Nsongo ya no volvió a perderse un partido hasta conseguir el ascenso. En su primer encuentro como titular, en Riazor ante el Ceuta, se encargó de firmar el gol del empate (1-1) en el ecuador de la primera parte, a pase de Stoichkov. Fue, también, el inicio de una reacción que redondeó Altimira con un misil, también, en los últimos instantes del encuentro.

Más goles clave de Bil

Aunque se mantuvo cinco jornadas sin marcar, dos de ellas, partiendo como suplente, Bil Nsongo no dejó de ser un activo valiosísimo para el Deportivo cada vez que pisaba el césped. Y, cuando se reencontró con el gol, lo hizo para dirigir los pasos del equipo, definitivamente, hacia Primera División. Sentenció a pase de Yeremay el encuentro contra el Mirandés en Riazor (3-1) que tanto se había complicado con el gol de Carlos Fernández de penalti en la primera parte. Abrió la lata en El Plantío con otro tanto a pase de Luismi Cruz. Pudieron ser tres puntos clave, pero el Burgos empató con un riguroso penalti antes del descanso.

Bil nsongo celebra su gol ante el Burgos

Bil nsongo celebra su gol ante el Burgos / Fernando Fernández

Sus últimas dos dianas se las guardó para el momento que cualquier deportivista desearía vivir y que todos la la afición atesorará para siempre: el ascenso en Valladolid. Un cabezazo picado al rematar una falta colgada por Luismi Cruz permitió al ídolo de Ekounou abrir la lata en Pucela. Y otro cañonazo, con la fortuna de un toque insuficiente de Aceves, le permitió establecer el 0-2 definitivo que puso fin a la travesía del Deportivo lejos de la máxima categoría. Las botas y la camiseta que valieron un ascenso reposan ya en el museo, a la espera de nuevos goles que recordar en la máxima categoría.

Con sus famosos tres puntos al bolsillo, zarpazo a zarpazo sobre las porterías rivales, Bil Nsongo se ganó su renovación hasta 2030. Con su brújula apuntando siempre a la portería rival, con sus recursos para controlar balones, descargar de espaldas y sortear rivales en conducción, el Deportivo confía en celebrar muchas más dianas del camerunés, a partir del próximo curso, en Primera División.

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