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Fútbol | Deportivo

La saga Quique Teijo alcanza el primer equipo del Deportivo: el hijo logra el debut que se le escapó a su padre hace 40 años

Quique Teijo Veiga, padre del lateral del Fabril que se estrenó con el primer equipo ante el Oviedo, no pudo participar con el conjunto blanquiazul por lesión durante una huelga de futbolistas en 1984: "Sufrí una hernia inguinal y el doctor Barbeito no me dejó jugar" | Resalta el esfuerzo de su hijo: "Su madre, mi mujer, falleció en 2020 y, luego, él sufrió la lesión de cruzado, que le trastocó bastante"

Quique Teijo, hijo y padre, tras un partido con el Deportivo Juvenil en la Youth League.

Quique Teijo, hijo y padre, tras un partido con el Deportivo Juvenil en la Youth League. / Cedida

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Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

Una hernia inguinal impidió a Quique Teijo Veiga debutar con el Deportivo en un partido contra el Tenerife en 1984 en un duelo en el que el Fabril se vistió de primer equipo debido a una huelga de futbolistas. Más de 40 años tuvieron que pasar para que ese mismo nombre, Quique Teijo Rico, su hijo, cruzase las puertas del primer equipo. Disputó el último cuarto de hora del partido que el conjunto blanquiazul disputó ante el Real Oviedo en el Carlos Tartiere tras haber completado la convocatoria de Antonio Hidalgo en varias ocasiones la temporada pasada. "Se me quedó una espinita clavada por no haber podido debutar, por eso me alegra tanto verle a él", reflexiona con orgullo el padre del actual carrilero del filial herculino.

Siempre hay que escuchar los consejos de un padre y, en el caso de Quique Teijo, el fútbol va en la sangre. "Yo también jugué en el Fabril. Estuve en el Real Madrid de juveniles y me vine", recuerda Quique Teijo sénior. En los años 80 pasó por las filas del filial herculino, a las órdenes del Luis Rodríguez Vaz. Y tuvo ante sí una oportunidad de debutar de forma oficial con el primer equipo. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) convocó en septiembre de 1984 una huelga general para reivindicar una tributación especial para los futbolistas profesionales. La movilización, masiva, implicó a la mayoría de los jugadores de Primera, Segunda y Segunda B. Los clubes tuvieron que afrontar la jornada disputada el 9 de septiembre con juveniles y jugadores de sus filiales.

Debut frustrado en Riazor

En aquel contexto, el Deportivo recibió en Riazor al Tenerife en la segunda jornada de liga. Vaz asumió el mando con sus chavales del Fabril, entre los que debería haber estado Quique Teijo. Pero la mala fortuna se cebó con el jugador betanceiro. "En el partido anterior, que jugamos entre semana en la Torre, sentí un dolor muy fuerte que resultó ser una hernia inguinal. Insistí en jugar, pero el doctor Barbeito no me dejó. Estaba para salir de inicio en aquel partido, pero por mala suerte no pude debutar", relata.

Quique Teijo padre, segundo de pie por la izquierda, en un partido con el Deportivo Juvenil.

Quique Teijo padre, segundo de pie por la izquierda, en un partido con el Deportivo Juvenil. / Cedida

Aquel encuentro terminó 2-2, sin que Teijo pudiese participar en un partido oficial de blanquiazul. Sí llegó a disputar algún encuentro no oficial que mezcló jugadores del primer equipo y el Fabril, antes de continuar su carrera en As Pontes en Segunda B. Pero no pudo jugar un duelo reglamentario al uso, como el que su hijo disputó el pasado sábado en el Tartiere.

El progreso de Quique Teijo

"Yo me enteré el viernes de que iba a Oviedo. Me acerqué a ver el partido y está contentísimo. Lleva desde los ocho años en la cantera y, que se hayan acordado de él, es un aliciente muy grande", explica Quique Teijo sénior. Toda una vida en Abegondo, pero del lateral betanceiro no ha sido, ni mucho menos, sencillo. "Su madre, mi mujer, falleció en 2020. Luego, vino la lesión del cruzado en la Copa de Campeones contra el Villarreal. Le trastocó bastante. Se machacó mucho, se lo tomó muy en serio y se recuperó bien de la lesión", desvela. Salió cedido en la segunda parte de la temporada 2023-24 al Betanzos, en Tercera RFEF, y un año más tarde probó otros seis meses en el Ourense CF, en Primera RFEF. "Le vino bien salir de Abegondo para darse cuenta de que hay otro fútbol, no todo son campos y balones buenos", reflexiona su padre.

Quique Teijo despeja el balón ante un jugador del Real Oviedo en el amistoso del pasado sábado en el Carlos Tartiere.

Quique Teijo despeja el balón ante un jugador del Real Oviedo en el amistoso del pasado sábado en el Carlos Tartiere. / Luisma Murias

Regresó, nuevamente, al Fabril y con "trabajo", estuvo disponible para Antonio Hidalgo cuando hiciese falta echar una mano en el primer equipo. Ya completó las convocatorias la temporada pasada, tras la lesión de Ximo Navarro y antes de la llegada de Altimira, pero no tuvo la oportunidad de debutar, ni en liga ni en Copa del Rey. "El año pasado le respetaron por fin las lesiones y cuajó una buena temporada. En el último tercio de liga le pusieron de central zurdo, es bueno que el equipo técnico le pueda usar en varias posiciones", comenta.

Quique Teijo sénior se alegra de ver a su hijo "concentrado y contento". "Tiene que entrenar y cuidarse mucho por si surge la oportunidad en el primer equipo. Que hayan contado con él ya es un paso muy importante". Por delante tiene un ilusionante curso con el Fabril en Primera RFEF, pero sabe que su hijo estará preparado para volver a ponerse a disposición de Hidalgo cuando la oportunidad se presente.

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