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Deportivo-Elche, Riazor y la tierra prometida

El club coruñés vuelve 3.000 días después a Primera tras ocho años de penurias

Yeremay se queda fuera

Luismi o Mella, la única duda en el once de Hidalgo

El Elche de Anselmi, atrevido, promete un duelo divertido

Bil Nsongo en el Deportivo-Real Madrid por el Teresa Herrera

Bil Nsongo en el Deportivo-Real Madrid por el Teresa Herrera / CASTELEIRO

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Carlos Miranda

Carlos Miranda

No fueron 40 años, fueron ocho. El Deportivo pisa este lunes de nuevo la tierra prometida de la Primera División. Han pasado más de 3.000 días, casi 100 meses de travesía en el desierto y seguro que hace nada gran parte del deportivismo veía lejano el regreso a esa categoría que le pertenecía. Fueron demasiadas. Pero Riazor abre sus puertas y desenrolla la alfombra roja para recibir al Elche (21.00 horas, Dazn), en el duelo que hace palpable que el Deportivo ha regresado a la élite del fútbol español. Será un día histórico, y el pasado y el futuro lo acabarán recolocando, pero el presente manda. La grada se moverá en un maremágnum de sensaciones y emociones, las que dictan una vuelta tantas veces anhelada, un partido de lunes en verano, la llegada de fichajes que ilusionan y la brecha que sigue abierta entre el club y una parte de la afición por la campaña de abonados y las condiciones de acceso de Marathón Inferior, cuando todo parecía alineado para que el deportivismo viviese en una eterna luna de miel desde el ascenso. Dentro de esa coctelera viene un Deportivo-Elche que no contará con Yeremay, que no ha catado el verde en todo el verano para ni siquiera un partido amistoso. Una bruma sigue envolviendo su situación física, con esa maldita pubalgia que le azota desde hace meses.

Un equipo reconocible

El Dépor, aún sin su jugador franquicia y castigado en las bandas, no ha dejado de ser reconocible este verano. Competitivo, pegajoso, agarrado a la pelota. Todas estas señas de identidad le hacen tener un poso de tranquilidad a Hidalgo en el medio de desvelos para encajar los fichajes, buscar profundidad por los costados y convertir a su equipo en una máquina de precisión porque la Primera no perdona, como bien le hizo ver hace unos días el Madrid en una contra eléctrica de Lunin y Brahim.

Pocas dudas en el once inicial de esta noche. Solo Luismi y Mella se juegan un puesto en la banda derecha. El andaluz tiene más vuelo esta pretemporada y el canterano posee la anhelada profundidad, mientras Yeremay, Altimira, Asp-Jensen y Noé están de baja. Del resto de la apuesta se caerán Loureiro y Angeliño, a la espera de su mejor versión física. En el césped se verá de salida a fichajes como Leo Román, Ede, Amatucci o Aubameyang. Cuatro de siete.

El Elche, en plena adaptación a una nueva era, se ha encomendado a Anselmi, un técnico joven con una trayectoria heterodoxa, que le ha llevado a Porto, Cruz Azul o Botafogo. Línea adelantada, presión, vértigo, salida de tres... Será divertido el duelo ante un Dépor al que le gusta tener el control a través de la pelota, pero que también se muestra cómodo transitando. La grada, con sensaciones encontradas, espera los goles de Aubameyang y sabe que el éxito del equipo depende, en gran medida, de la pareja Soriano-Amatucci. Riazor sube el telón, queda por ver qué se encuentra en la escena.

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