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Acuerdo del Deportivo con la Federación de Peñas y los colectivos de Marathón Inferior: vuelve la normalidad a Riazor

El club llevó acabo «la mesa diálogo» con la Federación y los colectivos de animación de la antigua ‘General’ y las partes llegaron a un punto de encuentro | Se firmará un anexo a las condiciones de acceso para los socios de esa grada, en la que se mantendrá la identificación y se flexibilizarán otras exigencias | Las peñas se comprometen a "prevenir y detener cánticos" que inciten a la violencia y el odio

Aficionados del Deportivo reunidos en la Torre de Marathon

Aficionados del Deportivo reunidos en la Torre de Marathon / LCO

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Carlos Miranda

Carlos Miranda

52 días después, Riazor tiene un acuerdo para volver a la normalidad. La Federación de Peñas, los colectivos de Marathón Inferior y el Deportivo se reunieron este viernes en torno a "una mesa de diálogo" para sellar a brecha social abierta desde el lanzamiento de la campaña de abonados y alcanzaron un principio de acuerdo en torno a las 22.00 horas y que se pulió hasta pasada la medianoche. Las últimas horas de la cumbre sirvieron para perfilar el pacto que ha desactivado la crisis social abierta por Marathón Inferior.

El nuevo marco, que vendrá reflejado en un "anexo de las condiciones generales" ya firmadas, mantiene la identificación en la grada, pero se flexilizarán otros de los puntos a los que obligaban las condiciones de acceso vigentes hasta ahora. Se podrá ceder el carnet, siempre que el beneficiario esté también debidamente identificado. Los colectivos de la grada colaborarán tanto en "la erradicación de comportamientos violentos, intimidatorios, discriminatorios o contrarios al respeto" y trabajarán de "manera conjunta" con el club para "prevenir y detener en su caso cánticos, expresiones o conductas que puedan incitar a la violencia, al odio, así como aquellas que puedan generar sanciones para el club".

La entidad, en un comunicado, lo define como "un acuerdo marco de colaboración con el objetivo de recuperar un clima de confianza y unidad, reforzar el ambiente Riazor y seguir trabajando conjuntamente en beneficio del deportivismo". El punto de encuentro, a juicio del Deportivo, "permite compatibilizar las necesidades trasladadas por los colectivos de aficionados con las obligaciones legales, organizativas y de seguridad que corresponden al club como organizador de los encuentros". Tras esta paz y a la espera de los siguientes pasos a dar, reafirma que "ambas partes se comprometen a dejar atrás sus diferencias y comenzar una nueva etapa, con la vista puesta en el objetivo compartido de todos los deportivistas: apoyar al equipo para alcanzar los mejores resultados en su regreso a Primera División".

El pasado y el futuro

El Deportivo y la parte más animosa de su estadio, de esta manera, empiezan de nuevo a caminar por la misma senda después de casi dos meses de conflicto y el estadio volverá a rugir en su regreso a Primera División. En el Teresa Herrera y en el partido ante el Elche se dejaron sentir las medidas de protesta que no existirán para el partido de este domingo a las 19.30 horas frente a Valencia en A Coruña.

Todo comenzó el pasado 8 de julio cuando el club coruñés lanzó la campaña de abonados que tuvo su preludio con un correo eléctrico a los abonados de Marathón Inferior en el que les anunciaba que habría unas nuevas condiciones de acceso más restrictivas a esa grada, que es señalada en las comunicaciones de LaLiga y por Antiviolencia como el origen de cánticos que han acarreado multas para la entidad blanquiazul. El documento que debían firmar ambas partes avisaba, ante todo, de que el carnet se renovaría con identificación a través de una copia de la parte delantera DNI y que la identidad debía ser corroborada en la Oficina de Atención al Socio y Accionista de Riazor. Todo, según el Deportivo, ante la amenaza de cierre por la invasión frente a Las Palmas y para hacer recaer la responsabilidad de las multas en el individuo y no en la masa. El club también lo veía como medida disuasoria y para erradicar esos mensajes que se reproducían en las canciones. El Deportivo incluía, además, en el contrato otros compromisos como la disponibilidad del asiento para la entidad prácticamente sin compromiso, si así lo hacía solicitaba la entidad, la cláusula 9 de esas nuevas condiciones. Eran unas medidas que no se aplicaban al resto de gradas. El malestar se incrementó y se trasladó al resto al resto de abonados del estadio con la subida en los precios de los abonos, que fue de entre el 34 y el 68%, según la grada.

Antes del cese de animación y de la protesta visual de naranja, una parte de la afición mostró su malestar el pasado mes de julio con una manifestación desde la plaza de Pontevedra hasta la rúa Nova, donde está la sede de Abanca, propietaria del club coruñés. En las siguientes semanas, a pesar de que el club facilitó la gestión del abono de manera parcial a través de internet o ideó un sistema para ceder el carnet en el fondo, no fue suficiente. Hasta hubo una reunión previa en Abegondo que acabó sin acuerdo. Desde las agrupaciones y los colectivos de Marathón Inferior consideraban que había que ir a la raíz del problema. La propuesta de una "mesa de diálogo" fue el primer paso y ahora el acuerdo es un hecho.

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