El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, envía esta semana a Europa a su secretario del Tesoro, Timothy Geithner, para entrevistarse con los principales protagonistas en la crisis de la deuda, de cuya solución depende cada vez más su propio futuro político. El Gobierno estadounidense pretende emplearse a fondo en la tarea de convencer a los líderes europeos, especialmente en Alemania, de la necesidad de tomar ya "decisiones valientes".

La semana pasada vio por primera vez en muchos meses una evolución positiva en el índice de desempleo en Estados Unidos, que bajó del 9% al 8,6%, lo que ha devuelto a las autoridades estadounidenses la esperanza de que la economía esté empezando a reactivarse.

Todos los observadores coinciden en que sin recuperación económica y sin un aumento sensible del empleo las posibilidades de reelección del presidente Obama en las elecciones de noviembre de 2012 son muy escasas.