La empresa Halago Alimentaria, propietaria de la antigua planta de Panrico-Donuts en Santiago y de una distribuidora en el municipio ourensano de Oímbra, pretende despedir a la totalidad de la plantilla, según denunció la CIG. La medida afectaría a 30 trabajadores del centro compostelano y a 12 de la compañía ourensana. La CIG aseguró que la dirección de la empresa ya entregó al comité de empresa documentación justificativa de un expediente de regulación de empleo para extinguir la plantilla.