José María O'Kean es Doctor en Economía por la Universidad de Sevilla desde 1996. Nacido en 1957 en la capital andaluza, imparte clases en la universidad Pablo Olavide de la ciudad hispalense y para el IE Business School, al mismo tiempo que es asiduo a tertulias económicas televisivas en programas como Al Rojo Vivo de La Sexta.

Usted está muy atento a los datos macroeconómicos ¿Viene otra recesión?

No lo sabemos. Lo que está claro es que las medidas proteccionistas están frenando el comercio y Alemania es el gran exportador mundial con el permiso de China. La diferencia es que los asiáticos lo amortiguan con consumo interno, pero en Europa Alemania frena a Holanda, a Austria a Francia u otros países de su área de influencia. Tarde o temprano nos tocará algo.

¿Han acelerado las medidas del Gobierno de Sánchez la llegada de ese frenazo?

Si analizamos la situación de España es como una broma. Desde que no tenemos un Gobierno estable crecemos más. Es la realidad. Teníamos un Gobierno con mayoría absoluta que tuvo que hacer ajustes ante el descalabro de la recaudación, pero no hicieron más. Tras la moción de censura los augurios eran malos, pero desde que no gobierna nadie crecemos al 3%. Decían que iba a llegar ya la recesión, pero las previsiones no son malas pues apuntan a un 2,6% de crecimiento.

Existe una cierta preocupación sobre los efectos que puede tener la transición energética sobre la economía.

Son planes inevitables. La demanda social para caminar hacia un modelo menos contaminante y de movilidad sostenible es muy fuerte. La lógica es avanzar hacia el sol y el viento y contar con una energía de fondo bien basada en el gas o lo nuclear, nunca el carbón. Las zonas mineras son muy complicadas de reajustar. Cuando se termina la doble pelea contra el empresario y la mina el trabajador de este sector se queda paralizado. Hacen falta medidas audaces para que la gente joven se sume a los negocios tecnológicos, pero cuesta.

¿Traerá la tecnología una nueva realidad económica?

Ya lo ha hecho. Ahora existe un espacio nuevo. Antes de la revolución industrial la gente vivíamos en la naturaleza, la montaña, el mar. A partir de entonces, la población se desplazó hacia la ciudad. Se crearon las grandes fábricas y centros de producción. Recientemente, apareció un tercer espacio que es el tecnológico. Empezó siendo quimérico, para hacer búsquedas y poco más, pero le vimos tanta utilidad que actualmente el 40% de las compras navideñas se hacen por internet y compramos coches visitando sólo un concesionario porque ya hemos elegido a través de las redes que modelo queremos.

¿Cómo incide eso a la creación de riqueza?

Uno de los principales problemas de España es que los clientes están cambiando muy rápido, mientras que a las empresas les está costando mucho hacerlo. Hay que adaptarse a nuevos modelos de negocio y los nuevos tipos de economía colaborativa para sacarles provecho.

¿Qué opina sobre la problemática del despoblamiento que sufren las zonas rurales en España?

La tendencia a concentrarse en grandes ciudades es loable. La gente joven quiere tener grandes oportunidades en su vida y buscan mundos más grandes que el suyo. La alternativa son las ciudades con encanto e inteligentes que están perfectamente conectadas con las grandes urbes. Ciudades como Madrid te expulsan de ella los fines de semana. Otras como Sevilla u Oviedo pueden ser perfectas para vivir y de ahí que vayan acogiendo a mucha gente del campo. Con todo hay personas que pueden permitirse seguir en la zona rural gracias al espacio tecnológico.