El Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) se hizo cargo el año pasado de salarios e indemnizaciones de 5.012 trabajadores gallegos afectados por situaciones empresariales de insolvencia o quiebra. Son un 21% más que el año anterior, un aumento que contrasta con la reducción del 11% en el conjunto del país (72.369 afectados), según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social. Este organismo gubernamental abonó en Galicia 38,2 millones de euros el año pasado, un importe un 10% superior al satisfecho en el ejercicio 2018. En España la cantidad se redujo un 6%, a casi 521 millones.

El registro del ministerio cifra en 4.209 los expedientes atendidos a lo largo del año y 1.439 las empresas afectadas. Detrás de los números están los fracasos empresariales y los dramas laborales. Como el de Isowat Made, que echó el cierre el pasado octubre tras frustrarse su venta en un proceso concursal que acabó en liquidación y extinción de los contratos de los 66 trabajadores que quedaban. La plantilla, que llegó a rondar el centenar, ya había tenido que recurrir al Fogasa en los meses anteriores para cobrar parte de las nóminas que le adeudaba esta filial del holding gallego Invertaresa, dedicada al diseño y fabricación de componentes eléctricos.

La estadística del Fogasa plasma situaciones de crisis de la economía personal de 2.783 hombres y 2.202 mujeres, los 5.012 gallegos que el año pasado se vieron privados en sus empresas del cobro del dinero que les correspondía por el trabajo realizado, debido a la incapacidad de las compañías para pagar las nóminas ordinarias (13,7 millones de euros) o las indemnizaciones (24,5 millones) para poner fin a la relación laboral.

La provincia de A Coruña concentra más de la mitad de las incidencias: 2.681 empleados de 773 empresas que percibieron un importe global de 21,6 millones de euros. En Pontevedra 1.297 trabajadores de 412 empresas acudieron al Fogasa y los pagos ascendieron a 9,7 millones de euros. En Lugo estuvieron implicadas 652 personas y 167 compañías, con 3,4 millones de euros satisfechos. Las cifras fueron algo más bajas en Ourense: 382 trabajadores, 112 firmas y tres millones de euros.