El Banco Central Europeo (BCE) ensombreció ayer su diagnóstico para la economía europea a causa de la pandemia por coronavirus y, de los tres escenarios que había anticipado el 30 de abril (caída del PIB en la eurozona del 5% en el supuesto más benigno y del 12% en el más adverso), la autoridad monetaria considera que la predicción más benévola es ya irrealizable, por lo que el derrumbe de la economía oscilará este año en el área monetaria entre el 8% y el 12%, dijo su presidenta, Chrstine Lagarde. El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, señaló que la caída del PIB en el primer trimestre (-4%) podría triplicarse en el segundo.

Pese a estos malos presagios, las Bolsas repuntaron ayer en Europa, lideradas por la española. El índice español de referencia (Ibex 35) repuntó el 2,44%, hasta los 7.174,5 puntos, y encadena seis jornadas en positivo. París subió el 1,79%; Fráncfort, el 1,3; Londres, el 1,26; y Milán, el 0,28%. Las primas de riesgo y los intereses de los bonos se relajaron. La explicación es que los mercados financieros dan por descontado el batacazo en 2020 (sea del 8% o del 12%) y lo que les guía son los escenarios futuros. Y los 750.000 millones anunciados por la Unión Europea en el día de ayer agradó a los inversores.