La dirección de Alcoa San Cibrao accedió ayer a ampliar hasta el 4 agosto el período de consultas sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para la fábrica de aluminio en la planta de Cervo (Lugo) y que afecta a más de 500 trabajadores.

El acuerdo se alcanzó en el marco de la reunión celebrada desde primera hora de la mañana de ayer entre la dirección y el comité de empresa.

De este modo, el plazo del período de consultas del ERE que finalizaba inicialmente este viernes queda prorrogado hasta el martes 4 de agosto. Empresa y comité acordaron volver a reunirse los días 28 y 30 de julio y 3 y 4 de agosto, según fuentes sindicales.

En una nota remitida a los medios de comunicación tras la finalización de la reunión, la multinacional norteamericana del aluminio señaló que la ampliación tiene como objetivo principal "dar más tiempo para analizar y evaluar las diferentes alternativas con respecto a la crítica situación por la que atraviesa la planta de aluminio de San Cibrao".

La empresa subraya que está abierta al "diálogo", como demuestran "los más de dos meses de consultas" sobre el futuro de la planta lucense, al tiempo que apela a la "urgencia" de alcanzar un acuerdo que sirva para "frenar las crecientes pérdidas". La compañía asegura que estas ascienden a más de un millón de euros a la semana.

"La planta de aluminio no es viable debido a factores permanentes, como el marco energético no competitivo, el exceso de capacidad de producción de aluminio global y el precio del aluminio deprimido debido a las condiciones del mercado mundial", remarca la multinacional.

Así las cosas, Alcoa se muestra abierta a "estudiar cualquier alternativa" para el futuro de la planta pero vincula un proceso de venta a la hibernación de las cubas de electrolisis porque "un proceso de este tipo requiere tiempo para ejecutarse y su éxito es incierto". Por último, la multinacional norteamericana incide en que no se tomará "ninguna decisión" al respecto hasta que haya concluido el proceso de consulta.