El exministro y expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, abandonó ayer la prisión de Soto del Real (Madrid) tras serle concedido el tercer grado, por lo que cumplirá en semilibertad los dos años y medio que le restan de condena por el caso de las tarjetas opacas al fisco. Estará sometido hasta el 25 de abril de 2023 a control telemático mediante una pulsera electrónica.

A la puerta del penal, Rato expresó su "agradecimiento" a los funcionarios y a las ONG con las que colaboró durante los casi 24 meses privado de libertad. Con semblante serio, el exministro, que no admitió preguntas, expresó su alusión mas emotiva a sus compañeros de prisión "y en especial a los del módulo diez". "Les deseo mucha suerte, justicia y libertad", señaló.