Iberdrola compró la eléctrica de Nuevo México y Texas PNM Resources por 3.600 millones de euros (4.318 millones de dólares), según anunció ayer. El valor de empresa rondaría los 8.300 millones de dólares, pues tiene una deuda neta más ajustes de alrededor de 4.000 millones de dólares.

La compañía eléctrica optó por el pago en efectivo, en vez de en acciones como en transacciones pasadas. Para ello, la firma llevará a cabo una ampliación de capital en su filial estadounidense Avangrid y acudirá a la operación para mantener su actual participación del 81,5%, según avanzó el director de desarrollo corporativo del grupo, Pedro Azagra. Además, realizará una emisión de bonos híbridos.

La unión de Avangrid y PNM sumará cerca de 4,1 millones de puntos de suministro, una base de activos regulados de unos 14.400 millones de dólares, más de 168.000 kilómetros de redes de distribución y transporte y aproximadamente 10,9 gigavatios de capacidad instalada (en 2019).

La eléctrica, que presentó ayer sus resultados de los primeros nueve meses del año, incrementó el beneficio neto un 4,7% (2.681 millones) y prevé alcanzar los 10.000 millones de inversión a finales de año.