La ministra de Industria, Reyes Maroto, salió ayer en defensa de las medidas que, aseguró, ha puesto en marcha el Gobierno durante estos dos últimos años para conseguir abaratar la factura de la luz de las grandes compañías como Alcoa o Ferroatlántica. Lo hizo después de las críticas que ha recibido el estatuto para los consumidores electrointensivos que acaba de aprobar el Gobierno. “Mirar solo para el estatuto es de miopes. Hemos aprobado otras muchas medidas que han propiciado una rebaja del precio de la energía del 20% respecto a 2018”, aseguró Maroto tras la presentación del plan de rescate para el sector hostelero.

Citó las subastas para hacer engordar la dieta energética nacional a base de generación procedente de fuentes renovables, mucho más baratas y limpias que las convencionales. Y señaló al fomento de los acuerdos a largo plazo entre las compañías energéticas y la industria para que esta última pueda tener una certeza sobre el precio de la luz a varios años vista.