Hacía tiempo que la plantilla aluminera de A Coruña esperaba que la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal) visitase la fábrica, pero las proporciones del operativo de ayer causaron sorpresa y expectación en A Grela. El presidente del comité de empresa, Juan Carlos López Corbacho —sobre el que pesa un despido disciplinario en vías de impugnación— se enteró de la noticia preparando un escrito para la Inspección de Trabajo, su día a día en el territorio de guerra en que se ha convertido la planta desde la llegada de Grupo Riesgo el pasado abril. “Les dijimos el primer día [a los directivos de Riesgo] que estaban aquí de manera ilegítima, que habían okupado la planta y que la Justicia tarde o temprano obraría porque nosotros nos íbamos a personar en todas esas denuncias. Ya era hora de ver el final de esta pesadilla”, manifestaba ayer Corbacho a las puertas la factoría, con gesto contenido pero visiblemente satisfecho con la operación.

La Policía Nacional toma las fábricas de Alu Ibérica en A Coruña y Avilés

Nada más tener noticia del dispositivo, el comité envió un escrito a los trabajadores solicitando su colaboración, para ayudar a “esclarecer la verdad”. Varios mandos de la fábrica fueron requeridos por los agentes, que requisaron ordenadores, información y documentación de las oficinas en busca de pruebas sobre la posible implicación de Alcoa, Parter Capital, Grupo Riesgo —y otras empresas relacionadas— así como de varios directivos en la presunta descapitalización fraudulenta de las fábricas de aluminio.

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Registro policial en la fábrica de Alú Ibérica Víctor Echave

El representante de la plantilla coruñesa insistió ayer en que “el máximo responsable de la situación actual de las plantas es Alcoa”, que en 2018 anunció el cierre de A Coruña y Avilés y, ante la presión sindical y gubernamental, acabó vendiendo ambas plantas (renombradas como Alu Ibérica) al fondo de inversión Parter Capital en julio de 2019. El acuerdo, recuerda, impedía la reventa. “Pero a las tres semanas —remarca Corbacho— estaba sentado Parter con Riesgo para venderle las plantas. ¿Dónde está el plan industrial de Parter? ¿Era ese el operador serio y riguroso del que hablaba Alcoa?”. La operación de reventa cristalizó en pleno confinamiento, el pasado abril. Desde entonces, la escalada del conflicto ha sido constante.

“Aquí hubo un depredador industrial, que fue Alcoa, y al marcharse vinieron los carroñeros”, describe Corbacho en referencia a Parter, primero, y a Grupo Riesgo, ahora.

El comité pide un proyecto que dé fin a la “estafa”

El presidente del comité coruñés, Juan Carlos López Corbacho, mostró ayer su satisfacción por el avance de la vía judicial, que es, dijo, “una parte” de la “lucha” de los trabajadores. Pero dejó claro que la solución industrial debe venir de la mano de las administraciones y la voluntad política. Por ello, instó a Gobierno central, Xunta y Principado a trabajar por un proyecto industrial que garantice la actividad y el empleo en las factorías alumineras de A Coruña y Avilés y que ponga fin a la “estafa” de la venta de Alcoa a Parter primero y de este a Grupo Riesgo después. Corbacho espera que la operación policial sirva de acicate para convocar la mesa industrial, en la que considera que deben sentarse solo las administraciones y la parte social, y no “empresas fraudulentas”.