CaixaBank ganó 4.786 millones de euros hasta marzo, frente a los 90 millones de un año antes. La gran diferencia responde a un beneficio contable por el precio pagado por Bankia: le costó 5.314 millones (ampliación de capital para el canje de acciones) hacerse con su patrimonio neto (13.088 millones), lo que tras unos ajustes a la baja en el valor de los activos (3.474 millones) dejó lo que se conoce como un fondo de comercio negativo (badwill) de 4.300 millones, que se ha apuntado como ganancias.

Su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, aseguró que el grupo tiene “margen” para mejorar las condiciones del ERE (7.791 salidas por el momento) y se mostró confiado en que los sindicatos también. Así, afirmó solo contemplar llegar a un acuerdo a finales del trimestre para que las salidas se produzcan en entre seis y 12 meses. Es necesario, sostuvo, para afrontar el “duro entorno” de menor uso de oficinas y de cinco años más de tipos bajos. CaixaBank, añadió, “escucha” al Gobierno, después de que Nadia Calviño criticase públicamente las cifras de ajuste, pero sus gestores, advirtió, siguen “comprometidos con lograr en cualquier escenario” el recorte de costes anual de 770 millones anunciado.