El Banco Central Europeo (BCE) advirtió ayer de los riesgos para la estabilidad y la autonomía de una zona monetaria que podrían producirse en caso de que un banco central decida no ofrecer una moneda digital. “Se debe prestar atención a los riesgos para la estabilidad que podrían surgir si un banco central no ofrece una moneda digital”, destacó la entidad en un informe dedicado a analizar la relevancia internacional del euro, que se mantiene en segunda posición por detrás del dólar.

El BCE señaló que una preocupación podría ser la situación en la que los pagos nacionales y transfronterizos estén dominados por proveedores no nacionales, incluidos los gigantes tecnológicos extranjeros, que podrían ofrecer monedas artificiales en el futuro. “Esto no solo podría amenazar la estabilidad del sistema financiero, sino que tanto los individuos como los comerciantes serían vulnerables a un pequeño número de proveedores dominantes con un fuerte poder de mercado”, apunta.