El Consejo Europeo adoptó ayer el Reglamento del Fondo Europeo de Transición Justa, dotado con 17.500 millones de euros y que servirá para facilitar el impulso y la actividad económica en territorios como A Coruña (para paliar el cierre de las térmicas de Meirama y As Pontes), que están o han estado vinculadas a combustibles fósiles como el carbón. La presidencia portuguesa del Consejo, que concluye su mandato a finales de este mes, se mostró ayer muy satisfecha de haber logrado este objetivo.

Ahora, una vez se publique ese reglamento en el Diario Oficial de la UE, entrará en vigor y podrán presentarse los proyectos que cada región y cada país han preparado para asumir los fondos comunitarios. Este Fondo se ha visto beneficiado indirectamente por Next Generation EU, creado el pasado julio para paliar los efectos de la pandemia, y que incrementó considerable su importe.

De los 17.500 millones, a España le corresponden 790 millones (339 del fondo regular y 452 del Next Generation), el 4,52% del total. Los países más beneficiados con diferencia son Polonia, al que corresponde el 20% del total (3.500 millones) por ser el país más dependiente del carbón, y Rumania, que se llevará el 11% (1.749 millones).

El Fondo de Transición Justa ya se estaba gestando cuando estalló la pandemia y tenía como finalidad ayudar a las áreas que se verán obligadas a adaptarse rápidamente para hacer posible la reducción de un 55% de los gases efecto invernadero en 2030 y la neutralidad climática en 2050 tal como ha planteado la UE. Son zonas muy dependientes de combustibles fósiles, obligadas por tanto a una descarbonización rápida, como en el caso de A Coruña, que será una de las provincias beneficiadas.

Ahora los estados miembros habrán de presentar en Bruselas los planes territoriales que deberán consensuar con las autoridades locales y regionales. El importe total es de 17.500 millones de euros (a precios de 2018) y se compone de 7.500 millones de euros disponibles para compromisos presupuestarios para el periodo 2021-2027 y de 10.000 millones de euros procedentes del instrumento de recuperación utilizables durante los años 2021, 2022 y 2023. Es decir, que obligará a una muy rápida absorción de las cantidades previstas y por lo tanto a presentar proyectos, públicos y privados, que sean capaces de desarrollarse en ese período. El reglamento obliga a los estados miembros a contribuir en los programas y autoriza a transferir recursos del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y del Fondo Social Europeo Plus para intensificar la acción de este recurso extraordinario. Según el Consejo podrían movilizarse hasta 30.000 millones de euros con esa fórmula.

Está destinado de manera singular al impulso empresarial mediante el apoyo y la creación y sostenimiento de pymes, también refuerzo el apoyo a la formación y al reciclaje profesional de trabajadores afectados por la reducción de la actividad en esas zonas y, finalmente, además de financiar ayudas para la búsqueda activa de empleo también facilitará la inclusión social. Otros tipos de inversión incluyen la investigación y la innovación, la transferencia de tecnologías avanzadas, la energía verde, la descarbonización del transporte local, la digitalización y el impulso de la economía circular.

El fondo fue creado dentro del Pacto Verde Europeo para garantizar que el cambio de energías fósiles a otras fuentes de energía se lleve a cabo sin estigmatizar territorios.