El Banco Sabadell plantea cerrar 320 oficinas en su proceso de reestructuración que se saldará con 1.860 despidos, lo que supone la clausura de alrededor del 22% de sus 1.613 actuales sucursales. Así se lo trasladó ayer a los sindicatos en la segunda reunión mantenida de la negociación preliminar al propio expediente de regulación de empleo (ERE), anunciado a principios de agosto. La dirección también pretende reconvertir otras 180 oficinas al nuevo modelo bautizado como caja avanzada, que consiste en una sucursal sin funciones directivas ni comerciales y que se centra en prestar apoyo a otros establecimientos.

Así lo confirmaron tanto desde la empresa como desde la central, que encaran dos reuniones más antes de entrar a discutir las condiciones de salida de los empleados afectados. Este nuevo ajuste llega después de que la entidad pactara la prejubilación de 1.800 personas.

Las conversaciones para ultimar el ajuste de empleo avanzan y las centrales estudian ahora de cara a la tercera reunión las condiciones planteadas por la dirección. En la cita de ayer, la dirección confirmó las 1.860 salidas, 1.600 provenientes de la red de oficinas y otros 260 de los centros corporativos. El recorte de personal supondrá, salvo que se pacte una rebaja en futuros encuentros, la pérdida del 12,7% de 14.648 empleados que mantiene actualmente en España.