Las negociaciones para la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) entran en fase agónica. Las posturas de los distintos interlocutores sociales han quedado definidas y desde el pasado lunes, cuando se celebró la última reunión a tres bandas, no ha habido movimientos de calado. Es por ello que los sindicatos exigen al Gobierno que zanje ya este tema y cierre con ellos un acuerdo para tachar el asunto de la larga lista de negociaciones pendientes en el diálogo social.

Por su parte, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, todavía no renuncia en público a un acuerdo tripartito que incluya a los empresarios, pero comienza a resignarse al no de la patronal. CCOO y UGT han presentado esta semana sus prioridades para el nuevo curso político que comienza este septiembre, con el debate del salario mínimo más caliente que nunca. “Está hablado y más que hablado, el debate no da para mucho más. [...] La pelota está en el tejado del presidente”, declaró ayer el líder de CCOO, Unai Sordo; en un encuentro con periodistas.