Pedro Sánchez se ha abierto a “precisar” las medidas del Gobierno para frenar la escalada del precio de la luz. En víspera de que el Congreso de los Diputados debata hoy el real decreto que aprobó el Ejecutivo hace unas semanas para mitigar el impacto de la escalada de precios del gas natural en los mercados minoristas, el presidente del Gobierno se comprometió a revisarlo para evitar “perjudicar a los consumidores domésticos e industriales”.

En la sesión de control al Gobierno, Sánchez se mostró dispuesto a “aclarar y precisar lo que haga falta del decreto” tras la exigencia lanzada por el portavoz del PNV, Aitor Esteban, de “retocar y reorientar” la norma. El diputado nacionalista vasco le advirtió que “está en juego” el futuro del Gobierno ante el efecto de los precios de la luz en la industria. “Las eléctricas repercuten sus pérdidas a los contratos fijos de clientes industriales y esto provoca que algunas empresas paren su producción y esto nos aboca a nuevos ERTE”, explicó Esteban después de que la compañía vasca Sidenor haya anunciado un parón en su actividad ante la escalada de precios en el suministro.

Los morados, por su parte, se mostraron claros. Tras un fin de semana en el que ya reclamaron a sus socios de Gobierno no dar pasos atrás, fuentes de Unidas Podemos en el Gobierno afirmaron que “si el PSOE cede a la presión de las eléctricas y trata de rebajar las medidas en el real decreto ley no van a encontrar números en el Congreso que les respalden”. Es decir, no apoyarán la tramitación de la norma. Además, destacaron que van a defender “las medidas de intervención del mercado de la luz” y que irán un paso más allá: exigirán que las iniciativas aprobadas tengan un carácter estructural y no estén vigentes solo hasta marzo.

La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, aseguró en los pasillos del Congreso que no cree que haya “ningún problema” en la convalidación del decreto, al tratarse de “medidas acertadas e importantes sobre las que hay que seguir precisando y construyendo en estos meses donde todavía tenemos grandes turbulencias”. Al ser preguntada por la posibilidad de que el decreto se tramite como proyecto de ley, y pueda ser modificado, Ribera explicó que eso será una decisión del Congreso, pero añadió que no considera que “tenga sentido tramitarlo como proyecto de ley” puesto que son medidas que en su mayoría son temporales, como es el caso de la más polémica de todas ellas, el recorte de los beneficios extraordinarios que a su juicio reciben las eléctricas por el alza del gas. Por tanto, un posible cambio podría realizarse modificando otra norma, como es el proyecto de ley que reduce otros “beneficios caídos del cielo” de las eléctricas, los que reciben del alza de los derechos de emisión del dióxido de carbono, actualmente en tramitación parlamentaria.

La UE guarda para más adelante el plan español para la electricidad

La Comisión Europea está dispuesta, tal y como reclama el Gobierno de Pedro Sánchez, a explorar la opción de “compras conjuntas voluntarias” de gas a nivel europeo, como en la crisis del COVID-19 con las vacunas, revisar la regulación para mejorar la capacidad de almacenamiento de gas en la UE e incluso estudiar el funcionamiento del mercado de la electricidad. Sin embargo, en lo inmediato, a corto plazo, la única respuesta para frenar la escalada de los precios de la luz pasa por las medidas que ya existen y que los gobiernos pueden adoptar a nivel nacional, como una rebaja de impuestos y tasas a los hogares más vulnerables, ayudas selectivas a empresas, aplazamientos temporales en los pagos, facilitar el acceso a renovables en los acuerdos de compra y más vigilancia sobre el mercado energético. Así figura en la comunicación presentada ayer por el Ejecutivo comunitario con vistas a los debates que mantendrán los jefes de Estado y de Gobierno de la UE en el Consejo Europeo del 21 y 22 de octubre, y el 26 de octubre los ministros de Energía en un consejo extraordinario que estará centrado en los precios del gas y la electricidad. El documento, que responde a la campaña de presión lanzada por España, Francia, Italia y otros países para rebajar de forma inmediata la factura de la luz, señala que “es probable que los precios al por mayor del gas se mantengan elevados durante los meses de invierno y caigan a partir del mes de abril”. El análisis achaca la subida de precios básicamente al incremento de la demanda a nivel mundial —particularmente de Asia— debido a la recuperación económica.