Pese a las variadas y amenazadoras incertidumbres que se ciernen sobre la economía española, y entre las que se encuentra la evolución de la pandemia, reina el optimismo económico a medio plazo entre las empresas gallegas, que son las que más y mejor conocen en España qué son los fondos europeos Next Generation y las que más se inclinan a optar a ellos.

Son dos de las conclusiones del Estudio sobre el clima empresarial en Galicia elaborado por Sigma 2 para la Cámara de Comercio de España, presentado ayer con la presencia del en una rueda de prensa en la que participó el presidente de la cámara coruñesa, Antonio Couceiro.

Siete de cada diez empresas gallegas cree que la actividad económica mejorará a medio plazo, seis de cada diez confían en una evolución positiva del empleo y la mitad cree que mejorará también el consumo, datos muy similares a los de la media de España.

“La reactivación económica está aquí, pero no está ni completa, ahí está el turismo al que todavía le falta, y no está ni mucho menos consolidada, y por eso las políticas públicas tienen que ser prudentes. En tiempos de turbulencia no hacer mudanza. Creo que habría que tener especial cuidado en no abortar la recuperación”, avisó Bonet, el presidente de la Cámara española.

Donde sí destacan las empresas gallegas es en el conocimiento de qué son los fondos europeos Next Generation y cuáles son los mecanismos para solicitarlos. Lo saben cinco de cada diez compañías, frente a cuatro de cada diez en el conjunto de España, pero la percepción entre los empresarios, tanto dentro como fuera de Galicia, es que de esos fondos van a beneficiarse las grandes empresas y no las pymes, algo que creen dos de cada tres.

El principal factor de incertidumbre que pone entre paréntesis el optimismo es la evolución de los costes de las materias primas y de la energía, que el 87,2 por ciento de las empresas gallegas cree que evolucionará negativamente, una percepción casi idéntica a la de la media nacional. La mitad de las empresas gallegas creen que ese será su principal problema a corto plazo, mientras que una de cada cuatro cita la escasez de mano de obra cualificada, incertidumbres a las que se unen, en este orden, los problemas de aprovisionamiento, los costes laborales y la escasez de la demanda.

El estudio demuestra también que las empresas gallegas, independientemente de su sector o su tamaño, dan una importancia primordial a la digitalización y la innovación, aunque solamente un 28,9 por ciento de ellas cuentan con un plan de digitalización, diez puntos menos que la media del conjunto de España. La situación varía mucho en función del tamaño de las empresas, ya que dos de cada tres compañías con más de 50 empleados cuentan con un plan de innovación, los cuales se centran en siete de cada diez casos en la optimización de la producción.