El vicepresidente segundo y conselleiro de Economía, Francisco Conde, anunció ayer que la Xunta trabajará conjuntamente con el administrador concursal de Alu Ibérica A Coruña para “identificar opciones” que garanticen la actividad industrial en la planta de aluminio de A Grela, cerrada desde agosto, con sus 300 trabajadores en ERTE, y en concurso de acreedores por insolvencia. El conselleiro hizo estas declaraciones el mismo día que el BNG llevó al Parlamento gallego una proposición no de ley para demandar que la Xunta y el Gobierno central participen de un plan industrial para salvar la antigua fábrica de Alcoa en A Coruña.

“No nos resistimos a seguir trabajando con los trabajadores para que en este proceso concursal podamos identificar un inversor que dé continuidad a la producción de aluminio y al mantenimiento de la actividad industrial”, resaltó Francisco Conde. El pasado día 1 Diego Comendador Alonso asumió el papel de administrador concursal de Alu Ibérica LC —la planta de A Coruña—, designado por el Juzgado de lo Mercantil número 2 de A Coruña, que a su vez declaró el concurso a petición del administrador concursal de Alu Ibérica, Ramón Juega, a instancias de la Audiencia Nacional, que investiga la posible estafa en la venta de Alcoa y la descapitalización de las fábricas que actualmente son de Grupo Riesgo. El proceso avanza también en Asturias, donde Miguel Gómez Gordillo se ocupa del proceso concursal igualmente voluntario de la planta gemela de Avilés (Alu Ibérica AVL).

Conde aprovechó para criticar que “durante los seis últimos meses no hubo ninguna concreción por parte del Gobierno”, después de que la ministra de Industria, Reyes Maroto, se reuniese con la plantilla A Coruña, y lamentar la falta de un precio eléctrico “para identificar elementos de competitividad para la planta”.

El conselleiro aseguró que el Ejecutivo gallego, en cambio, no dejó de trabajar “desde el primer momento” para identificar “un cuaderno de venta” y “poder trabajar conjuntamente con el propio administrador concursal”. El principal partido de la oposición, el BNG, en cambio, lamentó que Conde “llega tarde” .

Mientras, en A Coruña, la CIG se manifestaba ante la Delegación del Gobierno para reclamar, una vez más, una “tarifa eléctrica galega” y “un marco eléctrico justo para la industria”. Los trabajadores de otra electrointensiva coruñesa, XEAL, informaron además de que la empresa “rompió las negociaciones” dejando in convenio colectivo a la antigua Ferroatlántica en Cee y Dumbría.