El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha rebajado sus previsiones de crecimiento para España, que ahora sitúa en el 4,6% este año y en el 5,8% en 2022, debido a la incertidumbre que persiste por la pandemia y otros factores, como los problemas en la cadena de suministro. El FMI reduce así en 1,1 puntos su previsión anterior para este año y en seis décimas la de 2022. El organismo que dirige Kristalina Georgieva considera además que serán necesarios “esfuerzos adicionales” para preservar el futuro de las pensiones, como extender los años de vida laboral para el cómputo de la prestación inicial. Advierte, además, de que la subida en consonancia con la inflación supondrá un aumento del gasto anual de hasta 3,5 puntos del PIB para 2050.

Por otra parte, la Comisión Europea presentó ayer su propuesta para trasladar a la legislación europea el acuerdo alcanzado en octubre en el seno de la OCDE, por 137 países, para imponer un tipo efectivo del 15% en el impuesto de sociedades.

“La directiva que presentamos garantizará que el nuevo tipo impositivo mínimo efectivo del 15% para las grandes empresas se aplique de forma totalmente compatible con la legislación de la UE”, explicó el comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, sobre la última propuesta con la que esperar crear una fiscalidad internacional más justa y a la que seguirá una segunda iniciativa, en verano de 2022, sobre la aplicación del segundo pilar del acuerdo internacional: la reasignación de derechos fiscales de forma que las empresas paguen impuestos donde operan.

Según la propuesta, la directiva se aplicará a todos los grandes grupos empresariales con un volumen de negocios anual superior a 750 millones de euros, tanto nacionales como internacionales, que tengan su matriz o una filial en la UE.