Los 250 trabajadores de la fábrica de aluminio de Alu Ibérica en Avilés se irán a la calle con una indemnización de 20 días de salario por año trabajado. El administrador concursal de la planta asturiana comunicó ayer al comité de empresa su decisión de tramitar un expediente de regulación de empleo (ERE) de extinción al no ver posibilidad de generar liquidez y ante la ausencia de un comprador para la fábrica. La decisión del despido colectivo en Asturias se cierne como una sombra sobre el futuro de la planta gemela de A Coruña, aunque por el momento su administrador concursal es partidario de prorrogar la búsqueda de comprador mientras dura el ERTE, hasta mayo. Ambas plantas fueron vendidas por Alcoa en 2019 y hasta ahora sus destinos han sido idénticos: la retirada cautelar de sus gestores (Grupo Riesgo), la intervención judicial, el cierre —supuestamente temporal—, el ERTE para sus plantillas y la entrada en concurso de acreedores.

Sin embargo, cada fábrica tiene entidad mercantil propia y sigue su proceso concursal en su provincia. Esto da algo de esperanza a los cerca de 300 trabajadores de Alu Ibérica A Coruña, que la semana pasada asistieron a una asamblea en la que Diego Comendador les informó del avance del concurso. “El administrador concursal aquí quiere dar un margen de unos meses. Lo que nos trasladó es que de aquí a mayo [cuando finaliza el ERTE] intentaría liquidar la unidad productiva al completo, vender la fábrica con el mayor número posible de trabajadores”, explica Julio Moskowich, delegado sindical.

El presidente del comité, Juan Carlos López Corbacho, se reafirma en esa idea: “Estamos en una situación dramática, pero cada planta tiene su administrador concursal y la primera opción del nuestro es buscar una salida industrial y laboral a la planta de A Coruña, y se está trabajando en esa línea. Veremos si se consigue”.

Frente a la expectativa de la plantilla coruñesa, el cabreo de la asturiana: “Nos dijeron que no hay inversor posible, que no han recibido ninguna llamada de nadie interesado en la fábrica. Ayer  [por el miércoles] el consejero de Industria, Enrique Fernández, nos estuvo bailando el agua de nuevo, riéndose de nosotros”, se queja el portavoz de la plantilla de Alu Ibérica Avilés, José Manuel Gómez de la Uz. Los gestores del concurso de la aluminera asturiana reconocen que solo han tenido “aproximaciones” que les llevan a pensar “va a ser difícil vender la fábrica con la carga de la plantilla”.

Miguel Gómez Gordillo, administrador concursal de Alu Ibérica AVL, comunicó ayer a la representación de los trabajadores que en diez días (después de las fiestas) tiene previsto presentar ante el juez de lo Mercantil Número 1 de Oviedo una propuesta despido masivo del que, probablemente, solo se salven cuatro personas, las que los nuevos gestores precisan para llevar a cabo la liquidación de la sociedad.

Los trabajadores de A Coruña y Avilés llegaron a pactar con Alcoa salidas con indemnizaciones de 60 días por año trabajado, condiciones a las que renunciaron en 2019 en favor de la venta, que ahora investiga la Audiencia Nacional por posible estafa. Entretanto, la mitad de la plantilla de Alu Ibérica se prepara ya para quedarse en la calle con compensaciones mínimas, de solo 20 días por año.

Mientras avanza la maquinaria administrativa y la vía judicial sigue su curso, los trabajadores del aluminio lanzan un SOS a las administraciones para encontrar la salida hacia un futuro industrial.