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La Opinión de A Coruña

El superávit comercial gallego aumenta un 23% mientras España duplica su déficit

El flujo tanto al resto de autonomías como al extranjero superó los 2.500 millones, frente a los poco más de 1.000 registrados en 2020, según los datos del informe Ardán

De izquierda a derecha, González, Lago, Regades y Fernández. | // RICARDO GROBAS

Galicia cerró 2021 con un saldo comercial positivo por cuarto año consecutivo. El flujo comercial tanto al resto de autonomías como al extranjero arrojó un superávit de 2.507,1 millones, frente a los 1.053,9 registrados en 2020. Aumentó el valor monetario de las importaciones (un 12,5%, hasta los 33.923,7 millones), pero más aún lo hizo el de las exportaciones (un 16,7%, hasta los 36.430,9). En lo tocante al comercio internacional exclusivamente, el superávit aumentó un 23,24% al pasar de los 4.181,8 de 2020 a los 5.154 millones del año pasado. El dato contrasta con el del conjunto de España, que no solo registró un saldo comercial negativo en 2021, sino que casi duplicó su déficit con respecto al año anterior. Son algunas de las principales conclusiones del Informe Ardán 2022, presentado ayer por Zona Franca y la Universidade de Vigo.

La propensión exportadora (la parte de la cifra de negocio que corresponde a exportaciones) de las empresas gallegas fue en 2021 de un 13,5%. Es decir, de cada 100 euros en ventas, 13,5 tenían como destino algún mercado internacional. En este sentido destacan cuatro sectores, todos con una propensión superior al 50%: productos farmacéuticos, vehículos a motor, investigación y desarrollo y, por último, fabricación de material eléctrico y equipo eléctrico. “Con carácter general, las empresas internacionalizadas experimentan ganancias, ganancias de productividad, mejoras en la gestión y favorecen su acceso a la financiación”, detalló el delegado de la Zona Franca de Vigo, David Regades, quien también señaló que los mercados exteriores “suponen una oportunidad inigualable para aquellas empresas capaces de adaptar su producción y penetrar en mercados caracterizados por un nivel de crecimiento de la renta per cápita y por el acceso de cientos de miles de personas a la clase media”.

La mella del COVID

Los datos globales de las empresas galaicas, ya con datos correspondientes a 2020, dibujan un escenario más sombrío, algo esperado toda vez que se trata del año marcado por el coronavirus. En este sentido, el informe concluye que los ingresos de explotación de las empresas gallegas cayeron un 8,58% (hasta los 93.556,4 millones), mientras que su valor añadido bruto se precipitó un 8,11% (hasta los 23.697,73 millones) y su beneficio neto hizo lo propio un 14,5%. El estudio llega a estos datos tras procesar las cuentas anuales de 36.571 empresas con domicilio social en Galicia, que suman 397.060 profesionales (de los cuales el 42,48% eran mujeres).

Las empresas se dejaron en 2020 un 5,79% de su productividad y un 3,59% de su empleo. La rentabilidad económica de la empresa media gallega (beneficio antes de intereses, impuestos y gastos financieros) fue del 2,4%, mientras que la rentabilidad financiera (beneficio teniendo en cuenta dichas variables) fue del 4,66%.

El Ardán 2022, presumió Regades, “es el primer informe que se publica, tanto por parte de una institución publica como por parte de una institución privada, que habla de los datos reales de la influencia del COVID, en este caso, en el año 2020”. Y amplió: “Hasta ahora, todo lo que podíamos ver eran estimaciones”.

Distintos investigadores que participaron en la elaboración del informe hicieron también valoraciones sobre el mismo. Santiago Lago destacó que “hay que trabajar en la implantación de nuevas empresas en Galicia”. Mientras, Miguel González-Loureiro vaticinó que “el futuro va a estar ligado a la flexibilidad y la renovación constante del modelo de negocio” y, finalmente, Belén Fernández, hablando sobre igualdad de género, destacó que esta “se resintió en 2021 por la pandemia”.

Los sectores feminizados tienen cúpulas masculinizadas

“A la hora de hablar de sectores masculinizados y feminizados parece que hablamos de conceptos diferentes”. Fue una de las conclusiones del estudio que expuso Belén Fernández, de la Universidade de Vigo, durante la presentación del informe Ardán 2022. En este sentido, detalló que los sectores masculinizados lo son en todos los niveles de retribución, mientras que los sectores feminizados son intensivos en personal femenino, pero especialmente en los niveles retributivos más bajos de la empresa. “Esto supone una diferencia importante”, destacó la experta, que desgranó las claves del estudio en clave de igualdad de género. Para ello, su equipo utilizó la definición de la Unesco de este concepto, “considerando igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades de las mujeres y de los hombres”. Por lo tanto, dijo, “es tan desigual una empresa con muchísimos hombres que una con muchísimas mujeres”.

Galicia y norte de Portugal, cerca en innovación y competitividad

La comparativa entre Galicia y del norte de Portugal, “particularmente relevante”, según Santiago Lago, catedrático de Economía Aplicada de la Universidade de Vigo y uno de los elaboradores del informe Ardán 2022, muestra que ambos territorios están muy próximos en cuanto a innovación y competitividad. De las 240 regiones europeas analizadas por el Panel de Innovación Regional (RIS, por sus siglas en inglés), Galicia ocupa la posición 151, mientras que los vecinos lusos se encuentran en el puesto 156. Y si lo que se compara es la competitividad, los resultados son similares: de las 267 regiones europeas estudiadas por el Índice de Competitividad Regional (RCI), Galicia ocupa el puesto 196, mientras que el norte de Portugal se ubica en el 202. Donde los resultados de Galicia son “claramente mejores” que los del norte de Portugal son en los índices de bienestar y calidad de vida.

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