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La Opinión de A Coruña

El Gobierno mantendrá a medio gas la central de As Pontes para garantizar el suministro

Autoriza el cierre de dos de sus cuatro grupos, pero mantiene los otros dos condicionados a las tensiones del mercado energético | En 2020 había anunciado su desmantelamiento

Central térmica de As Pontes. | // E. P.

Hace poco más de dos meses, el pasado 12 de julio, trascendió la decisión del Gobierno de encargar a Red Eléctrica un informe sobre el futuro de la térmica de Endesa en As Pontes: su cierre o su reactivación ante el temor a un desabastecimiento energético este invierno por la guerra de Rusia. Finalmente, el desmantelamiento total de la planta de carbón coruñesa como se proponía el Ejecutivo en 2020 queda aplazado ya que operará a medio gas: si fuera necesario podrían funcionar dos de los cuatro grupos, con unos 350 MW cada uno. Será, por tanto un cierre gradual y, en todo caso, condicionado por la situación energética.

La primera fase supone el cierre de dos ciclos de producción, mientras que el futuro de los otros — que suman 700 MW— deben quedar listos para su reactivación si fuese necesario y así lo solicitase el operador energético hasta que se produzcan dos circunstancias: la puesta en marcha por parte del Ejecutivo de las ayudas de cogeneración y la vuelta de la subasta de interrumpibilidad de los grandes consumidores eléctricos. Los proyectos previstos para la reconversión industrial de la zona suman una inversión superior a los 2.500 millones de euros y generarán más de 1.300 empleos directos.

La decisión fue anunciada ayer tras una reunión de la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, con el consejero delegado de Endesa, José Bogas, para abordar el futuro de la central y sus trabajadores, una vez recibido el informe del operador eléctrico sobre la solicitud de cierre de la planta presentada por la energética.

No es el primer informe de Red Eléctrica Española (REE). El departamento dirigido por Ribera contaba otro elaborado en 2020 para autorizar el cierre de los cuatros grupos de la central de carbón, pero la pasada primavera decidió solicitar un nuevo informe por las tensiones provocadas en los mercados energéticos a raíz de la guerra en Ucrania y la elevada exportación de electricidad debido a la sequía y la indisponibilidad de buena parte del parque nuclear francés.

Este segundo informe de REE contempla “escenarios no previstos anteriormente, con distinta participación de la cogeneración y una elevada y constante exportación a los países vecinos”. “El análisis revela la conveniencia de cerrar los dos grupos inoperativos y de que el cierre de los otros dos quede condicionado al refuerzo de variables de disponibilidad de potencia en el sistema eléctrico mediante diversas medidas que se están poniendo en marcha, como el aumento de la disponibilidad de la cogeneración o el establecimiento de un mecanismo de respuesta activa de la demanda”, según el comunicado emitido ayer por Transición Ecológica.

La clausura parcial de la central de As Pontes se explica por la actual situación energética, que obliga a tirar de centrales de carbón, prácticamente desmanteladas en los últimos años, para garantizar el suministro en todo el país si la actual crisis energética así lo requiere.

En lo que va de 2022, la producción de luz procedente de centrales de carbón es de un 3,2% sobre el total; hace apenas un año, representaban un 1,7%. Es decir, en doce meses prácticamente se ha duplicado, según los datos de Red Eléctrica. Con este incremento se trata de cubrir la menor producción hidroeléctrica y de cogeneración —casi en mínimos desde el inicio de la excepción ibérica—, así como la mayor aportación de las centrales de ciclos combinados de gas, de donde llega un 23% de la luz, con puntas diarias de hasta un 42%.

En su reunión con el consejero delegado de Endesa, la vicepresidenta recordó su “compromiso total con zona afectada por el cierre”, recordando que se ha puesto en marcha un Convenio de Transición Justa para desplegar instrumentos de apoyo a proyectos municipales, empresariales, de formación profesional y, especialmente, proyectos energéticos de renovables innovadores.

Ribera emplazó Endesa a promover proyectos de reconversión e inversiones alternativas en la zona, en cumplimiento del Acuerdo por una transición energética justa para centrales térmicas en cierre, firmado en abril de 2020 entre el Gobierno, sindicatos y las empresas propietarias de las centrales.

Endesa “ni se va ni se desentiende” de la comarca: creará más de 1.300 empleos

Endesa, una vez que se hizo pública la decisión del Gobierno sobre el futuro de la térmica de As Pontes, confirmó sus planes de futuro en Galicia con desarrollos previstos de 2.682 millones que generarían 1.361 empleos. La energética subrayó que “ni se va ni se desentiende de As Pontes y Galicia”, por lo que, para sostener esta apuesta estratégica, presentó al Ministerio de Transición Ecológica, así como a la Xunta y al Concello de As Pontes, este plan de desarrollo social y económico que —destacó— “muestra el compromiso con un proceso de Transición Energética Justa y la creación de valor en As Pontes y su entorno”. Este plan tiene como objetivo la sustitución de los 1.400 megavatio de carbón de As Pontes por 1.300 MW renovables, e incluirá además el plan de desmantelamiento de la central, la instalación de nuevos proyectos industriales en el emplazamiento de la térmica, el impulso logístico a la terminal del puerto de Ferrol y un ambicioso plan de formación para las personas del entorno, informa Europa Press. Igualmente, todos los empleados de Endesa se van a recolocar en otras áreas de la empresa, en el desmantelamiento, en los planes de futuro o se acogerán a planes de salidas voluntarias. Los ejes en que trabajará Endesa tras la clausura irán desde el desmantelamiento de la central, que tendrá una duración estimada de cuatro años y para el que se realizará un plan de formación que capacitará a las más de 130 personas que participarán en estas tareas, primando el empleo local y de los propios trabajadores de la central, hasta el impulso de nuevos proyectos renovables en la comunidad. Para ello, se abordará la tramitación de nuevos proyectos renovables para convertir la capacidad de la central en nueva potencia limpia, con la construcción de esos 1.300 MW de proyectos eólicos que permitirán crear hasta 2.300 puestos de trabajo durante la fase de construcción, y otros 274 empleos directos durante los 25 años estimados de vida útil de los parques eólicos.

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