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Escotet advierte de un escenario más cercano a la recesión que a la desaceleración

Tojeiro anima a hacer un mayor esfuerzo en competitividad e innovación

Juan Carlos Escotet, ayer, en Santiago. | // XOÁN ÁLVAREZ

El presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, advierte que la economía española se encuentra “a las puertas de dos posibles escenarios: desaceleración o recesión”, aunque “en términos de probabilidades”, apunte, “estemos más cerca” del segundo escenario por efecto de la política fiscal y monetaria. De hecho, considera que “es posible” a finales de año “un trimestre cercano a cero” y que en el primer trimestre de 2023 se vean “niveles negativos”.

Así lo señaló en su intervención en la primera jornada del 37º Congreso AECOC de Gran Consumo, que reúne en Santiago a mil directivos de grandes empresas y que incluye entre sus ponentes a los presidentes de Gadisa, Roberto Tojeiro, o de la Corporación Hijos de Rivera, Ignacio Rivera, además del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda.

Para Escotet, que la balanza se decante hacia uno u otro escenario depende de cuatro factores “críticos”. El primero sería la guerra de Ucrania y su impacto sobre el suministro energético. Al respecto, advierte que, si se alarga, las previsiones de inflación del Banco de España “podrían quedarse cortas”. Menciona asimismo la capacidad para “controlar” los efectos de segunda ronda o cómo la “agresividad” de la Reserva Federal Americana en política monetaria y la “presión” sobre el Banco Central Europeo “podrían llevar a que la subida de tipos no se pare en el 3%”. Además, menciona el “acompasar la política monetaria con la fiscal” para controlar la inflación: no bastará para contenerla solo la subida de los tipos de interés. Sobre los grandes programas de inversiones destinados a reformas estructurales, advierte que “ni aparecen ni están siendo orientados a donde realmente hacen falta”. Con todo, incidió en que “la vulnerabilidad actual es inferior a la de la crisis anterior” dado, entre otras, el menor endeudamiento en familias y empresas o la prima de riesgo —que “habrá que cuidar”—.

Escotet, quien ve “preocupante” la inflación subyacente, rechazó —en sintonía con lo defendido por el presidente de AECOC, Ignacio González, quien sostuvo que el sector del gran consumo es “víctima” y no el causante de la inflación actual— que se les endilguen a los empresarios responsabilidades que no tienen y que haya “poca disciplina de gasto, “por donde tendrían que empezar las cosas”. Una de las reivindicaciones de la AECOC es “seguridad jurídica” para planificar inversiones y el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, les garantizó “seriedad, estabilidad y certeza” para seguir creando riqueza en Galicia, cuyo “comportamiento” en el contexto actual es “mejor” que el estatal, según Escotet. Rueda también insistió ante los empresarios en que “bajar impuestos es mucho mejor que subirlos” y presumió de cifras: se han superado ya los 5,1 millones de turistas.

Rivera augura un 2023 “complicado”

El actual entorno económico, sostienen los empresarios, está marcado por la incertidumbre y la inflación, temas que centran los análisis del encuentro de AECOC de Gran Consumo. El presidente ejecutivo de la Corporación Hijos de Rivera, Ignacio Rivera, concedía asimismo que 2023 “va a ser un año complicado por la inflación”, especialmente, augura, el primer semestre, que prevé “muy duro”. “No tiene ningún viso de que vayan a cambiar los costes energéticos o de materias primas”, argumenta. Concretó cómo el coste energético pesa el doble en la facturación o cómo un contenedor marítimo cuesta cinco veces más. No obstante, no cree que antes de fin de año vaya a contenerse el consumo. Porque, sostiene, los ciudadanos llevan varios años sin celebrar la Navidad por efecto de la pandemia y “nadie nos va a quitar que celebremos esta”. Tampoco descarta que sea tiempo de inversiones y confirma que su empresa no las va a demorar. Ni cerrar unas cuentas mejores que un año atrás: trabajan con la previsión de seguir creciendo dos dígitos, sobre todo en facturación. “Los beneficios van a ser un poco mejores o parecidos a los del año pasado”, subrayó. En relación a la inflación, la intención de su empresa es “afectar lo menos posible al mercado de hostelería y de alimentación”. También Roberto Tojeiro, el presidente y consejero delegado de Gadisa, aludió a al fenómeno para destacar cómo “la distribución ayuda a contener el traslado de esos costes inevitables que está habiendo en el mercado”, un contexto en el que reivindicó el rol de los supermercados regionales de tipo familiar. El modelo, sostiene, posibilita que el consumidor tenga acceso a un precio de venta a “precio menor” que en otros países de Europa. Aunque eso obedece a varios factores, el fundamental, señaló, es “la existencia de líderes regionales”, como Gadisa, que han permitido mantener un “gran grado de competencia”. Aunque en el futuro prevé que la concentración vaya a más, resalta la “filosofía” asociada a la “empresa familiar” y a sus “valores”. También se benefician las marcas, añadió Tojeiro, ya que este modelo de empresa familiar ha funcionado como un “aliado natural” para las marcas de fabricante, que así pueden “mejorar” resultados y “competir de forma más eficiente” con las marcas de distribución. “Es un auténtico ganar-ganar”, resaltó en una intervención que concluyó animando a los asistentes a realizar más esfuerzos en “competitividad, innovación y diferenciación de la marca”.

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