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Ferroatlántica recorta de 26 a 14 meses el ERTE para los 120 empleados de Sabón

El expediente afecta a un máximo del 75% de la jornada laboral y se extenderá hasta diciembre de 2023 | La medida es prorrogable si lo acuerdan la empresa y los sindicatos

Imagen de la planta de Ferroatlántica en Sabón. L. O.

Ferroatlántica anunció el pasado mes de julio un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para sus factorías de Sabón y Boo (Cantabria) por el alto coste de la energía y tras detener la producción industrial en la planta coruñesa. La primera propuesta de la compañía pretendía extender la medida desde este mes de noviembre hasta diciembre de 2024, y aplicarlo al 90% de la jornada. Sin embargo, el comité de empresa y el grupo han acordado que el ERTE se aplique hasta el 31 de diciembre de 2023, prorrogable si así lo acuerdan ambas partes, y que afecte a un máximo de un 75% de la jornada anual. Para la fábrica de Monzón (Huesca) la afectación será del 25%. De esta forma, el pacto supone una reducción con respecto a la propuesta empresarial de 26 a 14 meses y del 90% al 75% de la jornada. En la fábrica de Sabón trabajan 120 personas; en la de Cantabria, 150, y en la de Aragón, 50, y el expediente de suspensión de empleo afecta a toda la plantilla.

El acuerdo contempla que la empresa abonará a los empleados afectados el 90% del salario bruto y el 100% de las pagas extras y vacaciones. También se ha acordado la posibilidad de excedencias voluntarias de mutuo acuerdo y excedencias por el cuidado de menores por 1.200 euros brutos al mes, sin cotizar a la Seguridad Social durante la vigencia del ERTE, así como anticipos de las prestaciones por desempleo.

Además, se convocará la comisión de seguimiento del ERTE de forma cuatrimestral, se excluirá a los jubilados parciales y se aplicará con un preaviso de 48 horas.

En encuentros anteriores, Ferroatlántica trasladó a los representantes de los trabajadores que las plantas de Sabón y Cantabria —la coruñesa detuvo la producción del último de los tres hornos que tenía en funcionamiento en julio— estuvieran paradas lo que queda de 2022 y en 2023, con una afectación del 90%. La decisión de la empresa se debe a los altos precios de la energía, principal coste de producción de esta electrointensiva. Además, planteó poner un solo horno en funcionamiento en 2024, con una afectación del 60%, un punto que aún se desconoce si se mantendrá.

El acuerdo, según la Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT, sindicato mayoritaria en el Grupo Ferroatlántica, incluye en su redacción compromisos de mantenimiento de las instalaciones productivas, con el desarrollo de un plan de mantenimiento que permita la activación de las fábricas en caso de que la actividad productiva así lo requiera; realización de inversiones (mantenimiento y mejoras de seguridad y medioambiente), así como un contrato de suministro de energía por el que la empresa se compromete a formalizar, durante la vigencia del expediente de suspensión de empleo, acuerdos en materia de suministro de energía a través de un contrato de larga duración (PPA), “como máxima garantía del futuro industrial” en las plantas del grupo en A Coruña, Cantabria y Aragón.

Con esta medida, según Ferroglobe, grupo al que pertenece la fábrica de Ferroatlántica de Sabón, se pretende reducir los efectos de los precios energéticos y las razones que la justifican son de carácter “productivo y organizativo”.

La empresa explicó que “la grave situación del mercado energético, con altos precios de energía impactando especialmente a la industria electrointensiva en España, ha venido afectando a las producciones de las tres fábricas desde el pasado mes de agosto”.

Estas circunstancias ya obligaron a reducir su actividad “al mínimo” a la espera de una mejora en los precios de energía que devolviera la competitividad a sus fábricas. “La situación existente y la falta de perspectivas de mejora de la problemática energética han obligado a la empresa a adoptar esta decisión, que estima que puede durar hasta finales de 2024 y que afectará a unas 400 personas”, preciso la compañía.

Los 600 trabajadores de Jevaso reclaman condiciones “dignas”

Trabajadores de la compañía textil Jevaso se movilizaron ayer ante las instalaciones de la empresa en Arteixo en demanda de unas condiciones laborales “dignas”. Jevaso es una compañía textil que ofrece servicios auxiliares a empresas del sector como confección o logística y cuenta en las instalaciones de Arteixo con un plantel de unas 600 personas a las que hay que sumar más de 300 contratadas a través de empresas temporales de empleo. El próximo 25 de noviembre volverán a manifestarse.

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