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El Grupo Riesgo adquirió Alu Ibérica con una oferta que “no tenía ni pies ni cabeza”

El último dueño de las fábricas de A Coruña y Avilés pedía 200 millones por comprar las plantas y después pagó 13 | Alcoa vendió las instalaciones a Parter por “descarte”, dijo su presidente

Entrada a la planta de Alu Ibérica en A Grela. | // VÍCTOR ECHAVE

El Grupo Riesgo adquirió a Parler la planta de Alu Ibérica de A Coruña en abril de 2020 con un plan industrial que solo ocho meses antes Alcoa había rechazado porque “no tenía ni pies ni cabeza” y “no se lo podía creer absolutamente nadie”. Año y medio después, la fábrica coruñesa entró en concurso de acreedores. El escrito de calificación que ha enviado el administrador concursal a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, que investiga el presunto vaciado de las cuentas de las plantas de aluminio de A Coruña y Avilés, recoge, en una de sus 80 páginas, una transcripción de la declaración que Álvaro Dorado, el actual responsable de energía de Alcoa Europa —hasta agosto de 2019, presidente de Alcoa en España—, realizó a la magistrada del Juzgado de Instrucción Central número 3 de la Audiencia Nacional.

En ella relata que cuando Alcoa puso a la venta las plantas de A Coruña y Avilés recibió cuatro ofertas; que la de Parler, la que al final se eligió, se hizo “por descarte” porque las otras tres no cumplían las condiciones mínimas, y que la del Grupo Riesgo, que ocho meses después se haría con ambas fábricas, fue rechazada porque “no tenía ni pies ni cabeza”.

Dorado contó a la jueza que el proyecto industrial que presentó Grupo Riesgo era irrealizable “porque hablaba de un rearranque de la actividad de forma inmediata con unos contratos de energía (...) Además de pedir 200 millones de euros a Alcoa, estaba poniendo encima de la mesa un plan industrial que no tenía ni pies ni cabeza”. Dorado explicó que, aparte de la falta de concreción de su plan industrial, Alcoa rechazó a Riesgo porque le había reclamado a la multinacional 200 millones de euros. “Desde luego, pedir 200 millones de euros para vender unas plantas y sin que el grupo comprador ponga un duro, pues 200 millones de euros ya es motivo fundamental bastante suficiente para no aceptar esa oferta”, aseguró Dorado.

El que fue presidente de Alcoa en España en aquella época explicó que la multinacional decidió vender sus fábricas de aluminio primario de A Coruña y Avilés al fondo suizo Parter Capital Group “por descarte” y pese a que no tenía experiencia en este sector.

Dorado reconoció que Parter fue el único que quedó de la terna de cuatro pretendientes que podían cumplir todos los requisitos: “De los cuatro, teníamos a Cunext, que no asumía la totalidad de la plantilla, que era un requisito (…) fundamental para seguir adelante. Quantum lo que ofertaba era exclusivamente para la planta de Avilés; no ofertaba nada para la planta de A Coruña. Llegó a mandar una carta para la planta de A Coruña, pero no llegó a ofertar ningún tipo de oferta vinculante para la planta de A Coruña. El Grupo Riesgo pedía a Alcoa 200 millones de euros para tener estas plantas, además de que hablaba de un plan que... de un plan industrial que no se lo podía creer absolutamente nadie. Y el único que quedó fue Parter, quedó por descarte”.

En su oferta, Riesgo solicitaba 200 millones a Alcoa para quedarse con las dos fábricas, pero nueve meses después abonaría 13 millones a Parler por ambas. Sobre esta circunstancia tan peculiar le preguntó la Fiscalía a la investigada Alexandra Camacho —socia de Domenech y, en ocasiones, directora ejecutiva de las antiguas fábricas de Alcoa—. “¿Por qué, si pocos meses antes, ustedes exigían una inversión de 200 millones por parte de Alcoa, en este caso, no solo no piden ninguna inversión, sino que pagan 13 millones por hacerse con las plantas?”. La respuesta que Camacho da es la siguiente, según la transcripción del informe de calificación del administrador concursal coruñés: “Creíamos en que las fábricas eran viables según nuestro plan industrial y confiábamos...” Y la Fiscalía insiste: “Pero, pero ¿sin 200 millones?”. Camacho responde: “Claro, porque teníamos inversores interesados en ellas, inversores que se podían adherir a nuestro proyecto”. Al final, el Grupo Riesgo no presentó ninguno de esos inversores y la planta entró en concurso de acreedores y se cerró.

El alza de los precios dispara de 103 a 191 millones el coste de modernizar la planta de San Cibrao de Alcoa

La inflación también afecta a las inversiones previstas por Alcoa para modernizar la planta de aluminio primario de San Cibrao, que se han disparado como consecuencia de la actual coyuntura internacional. Según la información facilitada al comité, explicó su presidente, José Antonio Zan, la empresa prevé que tendrá que gastar 88 millones de dólares más de los 103 comprometidos inicialmente con la representación de los trabajadores, dentro del acuerdo para apagar las cubas de la fábrica de aluminio primario. Zan explicó que, en este momento, solo quedan dos proyectos por aprobar de las inversiones programadas, que además coinciden con aquellas actuaciones que “tienen desviaciones bastante grandes” en relación con el presupuesto inicial. Están pendientes de aprobación las “barras de compensación, que pasan de 12 a 18 millones”, así como el horno de cocción para ánodos de gran tamaño, cuyo coste ascendería a unos “109 millones de euros, según los datos facilitados por Alcoa”, precisó. Además, la “desviación” que afecta al proyecto del horno también lo hace al “tiempo” previsto para su ejecución. De hecho, la dirección de Alcoa ya confirmó que no estará listo para el 1 de enero de 2024, que es la fecha fijada para el rearranque de la factoría. “Están hablando de que podría estar listo en el primer trimestre de 202%”, aclaró a la prensa Zan, quien también precisó que, en todo caso, esa contingencia no afectaría” al rearranque de las instalaciones. Está previsto que Alcoa convoque “en breve” una nueva reunión con la representación de los trabajadores.

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