La economía española entró en el verano en un perfil de intensa desaceleración, más aguda, incluso que lo que el propio INE había anticipado en su primera estimación de octubre. Los datos de Contabilidad Nacional publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) traen ‘una de cal y otra de arena’. Por un parte, el INE corrige al alza de forma significativa el crecimiento de la economía española en el primer semestre del año, por otra rebaja del 0,2% al 0,1% el avance anotado en el tercer trimestre del año, una décima por debajo del dato que anticipó el propio INE el pasado 28 de octubre. El crecimiento de una décima en el tercer trimestre refleja un brusco frenazo de la economía durante los meses de verano, pues se sitúa 1,9 puntos por debajo del avance del 2% con que sorprendió el segundo trimestre del año.

Sin embargo, si se compara con el mismo periodo de 2021, el PIB creció el 4,4% en tasa interanual, que es un porcentaje mucho más elevado que el 3,8% que se había anticipado a finales de octubre, y ello tiene que ver con el efecto arrastre derivado de la revisión al alza del primer semestre. Con los nuevos datos publicados este viernes por el INE, el PIB creció en tasa anual el 7% en el primer trimestre; el 7,6% en el segundo y el 4,4% en el tercero.

Estos datos corrigen al alza la secuencia previa de 6,7%, 6,8% y 3,8%, como consecuencia del ajuste definitivo de los factores de estacionalidad, mucho más volátiles por efecto de la pandemia.

“Los datos apuntan a un crecimiento claramente superior a lo previsto por el propio Gobierno y por el resto de organismos y analistas y muestran que la economía española se mantiene en una senda de fuerte recuperación, iniciada en 2021, y está resistiendo bien en un contexto internacional tan complejo”, valora la vicepresidenta económica, Nadia Calviño. Sin embargo esta revisión al alza del primer semestre, al mismo tiempo, hace más evidente el perfil desacelerado de la economía española en el tercer trimestre.