“Oportunidad única”. “Un tren que no se puede dejar escapar”. “Las ayudas pueden llegar hasta el 80%”. Son algunas de las expresiones que los expertos utilizan para trasladar a la opinión pública la relevancia de los fondos europeos para la rehabilitación energética de los edificios, que en Galicia administra el Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS). La dotación para este año de los diferentes programas ascendía a 67 millones. El programa estrella, el de rehabilitación a nivel de edificio, tuvo un presupuesto de 22,9 millones. Tuvo un gran éxito. Hubo mucha más demanda que oferta y en noviembre ya se había agotado. En el primer trimestre de 2023 volverá a salir otra convocatoria con mayor presupuesto. En total, todos los programas tendrán una partida que rozará los 82 millones. Todos ellos buscan la eficiencia energética y la reducción de emisiones de carbono de las viviendas.

De izquierda a derecha, Mónica Gondar, directora de Next Generation de Abanca; Teresa Suárez, secretaria del Colegio de Administradores de Fincas de Galicia; Óscar Salgado, director territorial de Abanca; Elena Ampudia, presidenta del Colegio de Arquitectos de Galicia, y Roberto Medín, presidente del Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de A Coruña. | // VÍCTOR ECHAVE

Todos los actores implicados reconocen que estas ayudas son “un tren que no hay que dejar escapar”. “Es un plan que no se puede dejar pasar de ninguna manera. Es un plan muy ambicioso, que como dejemos pasar este tren, no vuelve”, asegura Roberto Medín, presidente del Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de A Coruña. Una realidad que corrobora Óscar Salgado, director Territorial de Abanca: “No podemos dejar pasar la oportunidad que suponen ayudas que pueden llegar hasta el 80% de la obra”.

Salgado recuerda que “el 81% de los edificios tienen calificación energética E, F o G en términos de consumo, es decir, mala o la peor. El 81% de los edificios. Con lo cual, como decía Roberto Medín, no podemos dejar pasar la oportunidad que supone conseguir ayudas que pueden llegar al 80%”. “Tenemos una clarísima necesidad de hacer más eficiente nuestro modo de vida en términos de consumo energético y de tratar de lograr mayor autonomía energética, porque además, las crisis como la que nos está afectando ahora, tienen un gran impacto en la factura de los hogares”, recalca. Su compañera, Mónica Gondar, directora de Next Generation de Abanca, también alude a que, a nivel nacional, el 50% de los edificios están construidos desde el año 1980, es decir que, probablemente, es necesaria esa reforma para mejorar su eficiencia energética. “Y en Galicia, más de medio millón de viviendas necesitan que se lleve a cabo esa rehabilitación integral”, sentencia.

Roberto Medín: “El sistema tiene la ventaja de que cuánto más hagas de obra más barato te sale”

Pero el primer problema con el que se encuentran los actores implicados es la falta de cultura de mantenimiento de los edificios. “La mayor inversión de nuestra vida es nuestra vivienda y no la mantenemos. Hacemos los mantenimientos obligatorios de nuestro vehículo, pero la vivienda la compramos y pensamos que va a estar así hasta el final de nuestros días y no es así”, reconoce Elena Ampudia, presidenta del Colegio de Arquitectos de Galicia, que insiste en que “hay que empezar a pensar que los edificios no se mantienen solos”. De la misma opinión es Teresa Suárez, secretaria del Colegio de Administradores de Fincas de Galicia, que apunta que “la cultura del mantenimiento solo está arraigada en aquello que es estrictamente obligatorio. Es decir, ¿qué mantenimiento se hace en todas las comunidades de propietarios? El de los ascensores. ¿Por qué? Porque si no haces el mantenimiento, te clausuran el ascensor”. “Es prácticamente imposible mentalizar a una comunidad de que un mantenimiento preventivo es importantísimo”, reconoce. Pese a ello, los más relevante para ella es “llevar a la gente, que es la que tiene que desembolsar su dinero, el mensaje de que esta es una oportunidad única y de que no es tan complicado el proceso”.

Elena Ampudia: “El Libro del Edificio Existente es una gran herramienta para todo el proceso”

Cualquier comunidad que se plantee optar a estas ayudas debe contar con el Libro del edificio existente para la rehabilitación. “Si tu comunidad de propietarios quiere hacer una rehabilitación integral del edificio, lo primero que tienes que hacer es el libro de edificio. Y una vez que tengas eso, sabes lo que tienes que hacer. Y ahí es cuando se acude a una empresa profesional. En este caso, que te haga una simulación. Y cuando te dan los costes y el ahorro que consigues, las conclusiones son demoledoras”, reconoce la directora de Next Generation de Abanca, Mónica Gondar. Según Roberto Medín, “un buen Libro del edificio existente te clava, salvo las carestías de los materiales, la obra. Lleva el certificado energético del edificio tal cual está ahora y el certificado energético del edificio tal cual queremos que esté cuando se haga la obra y de ahí que consigamos el 40%, el 60% o el 80% de las ayudas en función de la clasificación que alcancemos”.

Teresa Suárez: “Las ayudas son una oportunidad magnífica para que se actualicen las comunidades”

También hay simuladores que ayudan a saber las obras necesarias y los importes aproximados que cuestan. “Con los simuladores, a medida que voy haciendo distintas actuaciones en mi edificio, voy consiguiendo unas determinadas reducciones de ese consumo de energía primaria no renovable. Y según esas reducciones, me van dando unas ayudas, que puede llegar hasta un 80% o incluso un 100% en Galicia para las rentas más bajas. Y, es más, tienes deducciones fiscales que son importantísimas”, explica Mónica Gondar.

El presidente del Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de A Coruña introduce otro elemento importante a favor de estos planes. “Este sistema tiene una ventaja enorme, que es que cuántas más obras hagas, es decir, entre paréntesis, más confort del edificio, más durabilidad del edificio, porque lo has rehabilitado, cuanto más hagas de obra, más barato te sale. Y puedes llegar hasta el 80% del total de la inversión. Y para ese 20% o 40% que te falte están las entidades financieras”, argumenta.

El director Territorial de Abanca, Óscar Salgado, explica que su entidad financia “el 100% de la obra incluido el IVA y con un periodo de carencia suficiente para que en ese periodo llegue la subvención y se reduzca la cuota posterior que van a tener que pagar. Estamos ya casi en el centenar de operaciones en los últimos meses”. Además, recalca que el proyecto es subvencionable independientemente de que se acometa o no la obra.

Mónica Gondar: “En Galicia, más de medio millón de viviendas necesita una rehabilitación”

Salgado explica que lo primero que hicieron fue crear un equipo que dirige Mónica Gondar “que tiene un profundo conocimiento de la realidad y de cómo cada uno de nuestros clientes puede beneficiarse de estas líneas”. La entidad cuenta en todas las oficinas con una figura especializada para dar atención personalizada sobre estas ayudas.

Sobre la financiación de las entidades bancarias, Elena Ampudia explica que ha tenido dos experiencias personales para obtener la financiación “y en cualquiera de las dos el tema de la gestión de la documentación y de todo el proceso de papeleo hasta conseguir el importe necesario no te enteras. No es como cuando pides una hipoteca. Se hace muy fácil y la comunidad de vecinos no se entera. Estoy hablando de una experiencia personal con dos entidades bancarias distintas. No supone un sobreesfuerzo”.

Mónica Gondar, directora de Next Generation de Abanca, explica que han tenido casos “en los que haciendo una inversión, en la que logras una eficiencia de un 80%, teniendo en cuenta la deducción fiscal, lo que le tocaba pagar a cada vecino no eran ni 1.000 euros. Y te renovaban el edificio completo. Que realmente luego eso lo ves en números, y es aplastante, es demoledor. Realmente ese argumento es demoledor para que las comunidades de propietarios se animen a poner en marcha la rehabilitación de su edificio. Y luego está la deducción fiscal. Hay que tener en cuenta que son deducciones a nivel estatal. Es un 60% de deducción fiscal, pero además en Galicia tenemos un 15% adicional que podemos llegar. Al final es que los números son aplastantes”.

Óscar Salgado: “No podemos dejar pasar estas ayudas, que pueden llegar al 80% de la obra”

Salgado también apunta que desde su entidad financiera intentan que el proceso sea lo más sencillo posible. “No queremos que el problema sea el banco. Lo que tenemos que ser esun facilitador, haciendo que una vez tomado el acuerdo en la comunidad de vecinos, todo lo demás sean soluciones”, asegura el director Territorial de Abanca, entidad que gestiona el 50% de las comunidades de vecinos de Galicia.

Todos los actores implicados en estas ayudas reconocen el gran trabajo que está realizando el Instituto Gallego de Vivienda y Suelo (IGVS). “Nos ha aglutinado a todos. Nos va dando la información y nos va avisando de que viene esto o de que viene otra cosa y puedes ir previendo en lo que vas a tener que trabajar”, resume Elena Ampudia. “Es una colaboración público-privada que ahora está tan de moda. El IGVS ha tratado de aunar a todas las patas y yo creo que la ha conseguido”, corrobora Mónica Gondar.

Por último, Roberto Medín, resume el sentir de todos: “Lo que tenemos que hacer hora es promocionar, promocionar y promocionar estas ayudas por las ventajas enormes que tienen, que es el tremendo ahorro energético que tendrán los usuarios en el recibo”.