Stellantis Vigo y los sindicatos finalizaron ayer las negociaciones por el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) y por el expediente de regulación de empleo (ERE) que el grupo automovilístico aplicará en la factoría de Vigo para hacer frente a otro año complicado en el suministro de los chips. Tal y como estaba previsto, ambas partes llegaron a un acuerdo que, como se planteó en la última reunión, incluye un máximo de 60 jornadas laborables de suspensión hasta el 31 de diciembre de 2023, con una ampliación de 15 días en caso de que fuese necesario si persisten las paradas de actividad por la falta de semiconductores y otros componentes fundamentales.

El pacto fue ratificado por los sindicatos SIT y UGT. CC OO, en cambio, decidió no firmar. El ERTE se aplicará a todos los trabajadores con contrato indefinido.

Tras la petición de los sindicatos de poder acceder a bajas voluntarias, el ERE acogerá a un máximo de 100 personas. En este caso, el acuerdo fue respaldado por las tres centrales. Habrá varias vías posibles de salida. Una extinción incentivada para aquellos trabajadores de 59 años o más, personas próximas a la edad de jubilación con las indemnizaciones ya previstas en anteriores expedientes; otra para los que tienen menos de 59 para desarrollar un proyecto individual, por lo que se abonará una indemnización de una anualidad de salario anual bruto por cada 8 años de antigüedad, con un máximo de 2 anualidades; y, por último, otra extinción con derecho de retorno preferente.