EiDF no presentará sus cuentas del año pasado en plazo legal y sigue sin cotizar

La energética contrata a KPMG para que evalúe su control interno y finanzas

Juan Carlos / Paula Blanco

La empresa energética gallega EiDF, cuya cotización en el BME Growth se encuentra suspendida desde el viernes, anunció ayer que no podrá presentar sus cuentas correspondientes al ejercicio 2022 dentro del plazo legal, que expira el 30 de abril. La situación, nada habitual (el último caso en el que se suspendió la cotización de una empresa por no tener las cuentas firmadas por el auditor fue el de Abengoa), provoca que la compañía siga sin cotizar hasta lograr que el auditor (PwC) apruebe sus cuentas.

EiDF anunció que contrataba los servicios de KPMG como asesor financiero y contable, “incluyendo dichos servicios una evaluación preliminar del control interno de la sociedad”. EiDF reconoce que en la revisión de su auditor PwC, nombrado en 2022, “se han puesto de manifiesto determinadas cuestiones que podrían tener un impacto relevante en su informe de auditoría”.

Con este comunicado, el grupo de renovables rompe con el silencio que mantenía desde que el viernes la CNMV suspendiera cautelarmente su cotización en el BME Growth. La decisión se tomó porque PwC se negó a firmar sus estados financieros. Hasta el ejercicio pasado, la energética estaba auditada por la firma Crowe y ahora será PwC quien recoja el testigo para los próximos tres años.

Los títulos de la compañía especializada en autoconsumo fotovoltaico, que tenía intención de saltar al mercado continuo, cotizaban a 29,76 euros, con una subida del 2,98%, en el momento de su suspensión, situando su capitalización en más de 1.700 millones de euros, después de acumular una revalorización de más del 600% desde que dio el salto e este mercado en 2021, donde es la mayor empresa presente en este índice.