El paro entre las gallegas de más de 55 años se dispara un 23% desde la pandemia

El número de mujeres seniors que tienen trabajo o lo buscan roza por primera vez las 130.000, la cifra más alta de toda la serie histórica en la comunidad gallega

Una camarera de piso arregla la habitación de un hotel.

Una camarera de piso arregla la habitación de un hotel. / David Revenga

Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

Las mujeres gallegas activas (las que tienen trabajo o lo buscan) que superan los 55 años rozan por primera vez las 130.000, la cifra más alta de toda la serie histórica. Por el contrario, las séniors que están en paro alcanzan las 12.100, también en números máximos, aunque no es el mayor número. El dato más elevado son las 14.600 de junio de 2021. “Nos encontramos en un momento crítico, en el que la generación baby boom llega o se aproxima al final de su carrera laboral, y de ahí que las mujeres séniors en activo hayan experimentado un crecimiento tan significativo en la última década”, explica Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco.

La institución acaba de publicar el XI informe #EmpleoParaTodas: la mujer en riesgo de exclusión en el mercado laboral, en el que pone el foco en las seniors y alerta de que el desempleo se dispara en Galicia un 23% desde la pandemia entre las mujeres de más de 55 años. “No es novedad que el riesgo de exclusión en España tiene rostro femenino. El 53% de las personas en riesgo de exclusión es una mujer. Y muchas de ellas superan los 50 años: son séniors que han desempeñado un papel crucial en el desarrollo de las familias, no solo a través del cuidado de los hijos y las responsabilidades del hogar, sino también aportando económicamente, a menudo a través del trabajo informal, no reconocido y en condiciones de desprotección”, reconoce Mesonero.

Durante la crisis de 2008, el impacto alcanzó a los sectores con mayor presencia de hombres, sobre todo la construcción, mientras que las mujeres, concentradas en trabajos como los de servicios, no se vieron tan afectadas. Sin embargo, la pandemia, sus posteriores consecuencias, la guerra de Ucrania y el incremento de los precios de la energía han invertido esta fotografía y son los sectores más feminizados, como la hostelería o el comercio, los más castigados.

Pero no todas las mujeres se han visto afectadas. La Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de este año ha mostrado cifras muy positivas de ocupación y empleo. En el último ejercicio, el desempleo femenino descendió un 13,6% en Galicia.

Bajada

Esta reducción se ha producido en todos los grupos de edad de mujeres, excepto en el de menores de 24 años (+71,4%) y el de más de 55 (+23,5%). Así, frente al descenso del 13,6% del paro femenino, el número de mayores de 55 activas en búsqueda de empleo se disparaba. En total, se contabilizan 12.100 desempleadas en Galicia que tenían más de 55 años. A finales de marzo había 66.800 gallegas en búsqueda de un trabajo de las que un 18% superaba los 55.

El informe de la Fundación Adecco señala tres factores que explican por qué crece el desempleo de la mujer sénior, en contra de la tendencia general de bajada. El primero es su presencia en sectores muy castigados por la crisis. Las mujeres de más de 55 años han concentrado su presencia en ocupaciones a las que más ha afectado la crisis como la hostelería, el comercio o el trabajo en el hogar.

El segundo es que la mujer sénior que pierde su trabajo encuentra barreras adicionales en el proceso de búsqueda de empleo. Siguen imperando, apunta el informe, prejuicios y estereotipos sociales que se trasladan a las empresas y frenan su contratación.

Envejecimiento

Y el tercer factor es que el envejecimiento de la población crece en tasas anuales de 4-5 puntos porcentuales en Galicia y alcanza en la actualidad el 207%. Es decir, ya hay 207 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16. Esta circunstancia se traslada al conjunto de la población activa con lo que cada año se incrementa la fuerza laboral sénior.

Tradicionalmente, la mujer presenta mayores tasas de inactividad y de desempleo y, por otra parte, suele tener jornadas parciales, lo que tiene un impacto directo en el nivel de ingresos, que se traduce en salarios inferiores y pensiones menos abultadas.

La parte positiva es que el número de mujeres activas mayores de 55 años alcanza por primera vez las 126.000 en Galicia, lo que supone un incremento del 12% desde finales de 2020. “Muchas de las mujeres sénior en desempleo se incorporan al mercado laboral pasados los 50 años, tras largos periodos de inactividad y una vida dedicada a su familia. Suelen tener trayectorias laborales más intermitentes que los hombres y su carrera profesional goza de un menor reconocimiento social, por lo que son las primeras en retirarse del mercado laboral cuando la situación familiar lo requiere”, destaca Francisco Mesonero.

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