La presidenta de EDEM reclama más “innovación” para superar retos

Hortensia Roig afirma que la educación servirá para “liderar el camino hacia el futuro” | Garmendia apuesta por la tecnología

J.B.

Más allá de las palabras de Juan Roig, fue la presidenta de EDEM, Hortensia Roig, la encargada de dar comienzo a la ceremonia de graduación con una intervención en la que, además de destacar los principales hitos de EDEM este año, puso también en valor la importancia de que los empresarios se formen con el objetivo de transformar el mundo.

En este sentido, durante sus palabras, Roig afirmó que “la educación no solo debe seguir el ritmo del mundo actual, sino también liderar el camino hacia el futuro”. “En un entorno global que no da tregua, donde la crisis permanente es la norma, EDEM destaca por ser una institución muy pegada a las necesidades del mundo real que proporciona a los alumnos, directivos y empresarios las herramientas necesarias para navegar en la incertidumbre. Además, junto con Lanzadera y Angels formamos parte de Marina de Empresas, una comunidad que aborda los retos conjuntamente y fomenta el crecimiento colectivo”, declaró.

“La clave para superar los desafíos es explorar nuevas formas de hacer las cosas, o lo que es lo mismo, impulsar la innovación. Abrazar la tecnología, al mismo tiempo que alimentar todo lo que nos hace humanos: la empatía, la comunicación, la capacidad de negociación o de liderazgo”, añadió la presidenta de EDEM en su discurso.

Posteriormente, fue el turno para la presidenta de la Fundación Cotec y de Mediaset España, Cristina Garmendia, la cual centró su intervención en las implicaciones que ser CEO tiene hoy en día, especialmente en un contexto de automatización del mercado laboral, las dimensiones que configuran la función directiva y el impacto de la inteligencia artificial en el liderazgo empresarial.

“Hay cualidades que han distinguido al directivo o al emprendedor y que seguirán siendo esenciales, como la capacidad para transmitir confianza al equipo ante las incertidumbres o la habilidad para integrar y comprometer perfiles diversos hacia un objetivo común”, explicó Garmendia en una intervención en la que destacó como nuevos retos “la compresión del valor de una empresa más allá de su cuenta de resultados” o la “capacidad para discernir qué tareas podrán automatizarse sin poner en riesgo ese valor ampliado”.

“Para resolver estos retos, el directivo —como siempre ha hecho— combinará los conocimientos adquiridos mediante el estudio y la experiencia con la intuición”, remarcó.