El ahorro de los gallegos no toca techo y suma 12.700 millones desde la pandemia

Los depósitos de hogares y empresas baten otro récord este año con 75.800 millones, el 100% del PIB | La financiación se contiene por la menor demanda y mayores requisitos

Dos mujeres sacan dinero de un cajero de Abanca. |   // GUSTAVO SANTOS

Dos mujeres sacan dinero de un cajero de Abanca. | // GUSTAVO SANTOS / Manolo Rodríguez

Julio Pérez

El Banco de España deja a un lado la habitual contención del discurso técnico para calificar el volumen de ahorro acumulado durante la pandemia. “Extraordinario” o “muy elevado”, señalan los técnicos del organismo en los diferentes análisis dedicados al fenómeno, uno de los rasgos distintivos del shock del coronavirus frente a otros temporales anteriores en la economía. “En su mayor parte, este ahorro tuvo un carácter forzoso, en la medida en que las restricciones a la actividad y a la movilidad para contener la crisis sanitaria conllevaron un desplome del consumo, mientras que las rentas estuvieron sostenidas por medidas de protección social”, explica uno de esos análisis de los departamentos de Análisis Macrofinanciero y de Situación Económica publicado hace justo un año, en referencia a todas las líneas de apoyo público para salvaguardar las rentas de los hogares, especialmente las prestaciones de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). “Al mismo tiempo, una parte del ahorro acumulado tuvo una naturaleza precautoria —añade—, dado el elevado nivel de incertidumbre existente”.

Cuando la vacunación contuvo los contagios y los casos más graves, a la preocupación por los efectos del COVID-19 le siguió el golpe en el bolsillo de la subida de los precios de la energía primero y el encarecimiento general después del coste de la vida. Para combatir la inflación, el Banco Central Europeo (BCE) piso el acelerador de los tipos de interés, provocando otro roto en el presupuesto de los hogares hipotecados. Parte del ahorro atesorado hasta entonces fue, precisamente, a amortizar préstamos para la compra de vivienda pendiente y esquivar así la cotización disparada del euríbor. El Banco de España notaba esa tendencia creciente a finiquitar créditos, aunque el grueso de recursos se destinó a inversión financiera, sobre todo fondos de inversión y depósitos.

Y así se mantiene. A pesar de la cancelación anticipada de hipotecas, una inflación todavía elevada y la recuperación fuerte del consumo, el ahorro privado en Galicia no toca techo de momento y, aunque con subidas ya más contenidas, batió su enésimo récord durante el primer trimestre del año. Familias y empresas tenían guardados 75.840 millones de euros en los bancos, el equivalente al 100% del Producto Interior Bruto (PIB) regional. Son 107 millones más que en diciembre y un alza del 4,4% (3.215 millones) en comparación con el mismo periodo de 2023, la mejor comparación por la estacionalidad de los depósitos. Suelen batir su pico coincidiendo con el inicio del verano —por, entre otras razones, el abono de las pagas extras— y adelgazar cuando acaban las vacaciones.

El salto es contundente en los depósitos a plazo tras la salida del escenario de tipos a cero y la mejora, aunque muy lenta, de la retribución por parte de las entidades. Concentran 13.020 millones del ahorro de las familias y las compañías después de un incremento del 56% sobre los niveles de marzo de 2023.

La cifra total de los depósitos es algo mayor contando con las administraciones: 80.011 millones de euros. Pero el sector público sí recortó su ahorro desde finales de 2023 (95 millones menos) y respecto a hace un año (656 millones), según el balance que actualizó ayer el Banco de España.

En comparación con los primeros meses de 2020, cuando empezó la pandemia, el ahorro en Galicia subió en 12.700 millones. Un alza del 18,9%. El incremento en el conjunto del país roza el 20%, alrededor de 257.000 millones. Canarias lidera el aumento de los depósitos en estos últimos cuatro años (31,8%), seguida de Andalucía (27,1%) y Cataluña (26,3%).

Detrás del incremento imparable del ahorro en Galicia está la lentitud en la normalización del consumo —el gasto privado sigue por debajo de los niveles de 2017 y 2018— y el boom del empleo. El Banco de España remarca que la evolución es desigual. Son las familias con mayores ingresos los que aglutinaron una mayor proporción del ahorro extraordinario. Según la última encuesta coyuntural de hogares del primer trimestre del año del Instituto Galego de Estatística (IGE), el 36% (31% en diciembre) tenía pensado ahorrar en los meses siguientes.

Con el dinero que hay ahora mismo en depósitos se podría cubrir casi el doble de la deuda contraída en créditos en Galicia. Son 47.183 millones, de los que 6.800 están en operaciones con las administraciones (508 millones más que al cierre de 2023); y 40.357 del sector privado (19 millones más). La financiación al sector privado sigue constreñida por la menor solicitud de crédito y el endurecimiento de los criterios por parte de los bancos. Aun así, desde la pandemia creció un 11,8% (casi 5.000 millones más), la mayor subida del país.