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Carmen Lence: «Ser empresaria es un orgullo, una filosofía de vida»

La presidenta de Grupo Lence recibe el Premio Emprendedor del Año de EY, que reconoce a los empresarios por su aportación a la sociedad

Carmen Lence, en el centro, ganadora del Premio Emprendedor del Año 2025 en Galicia

Carmen Lence, en el centro, ganadora del Premio Emprendedor del Año 2025 en Galicia / L.O.

Manolo Rodríguez

Manolo Rodríguez

A Coruña

Carmen Lence, presidenta de Grupo Lence, ha recibido en A Coruña el Premio Emprendedor del Año de EY por Galicia, en la XIX edición de un galardón que distingue a los empresarios por su aportación a la sociedad. Ante un auditorio con representantes empresariales e institucionales, la directiva convirtió su discurso de agradecimiento en una defensa del esfuerzo, la productividad y el papel del empresario. «Ser empresaria es un orgullo. Para mí, además, es una filosofía de vida», afirmó Lence. Su intervención giró en torno a una metáfora que repitió como lema: «Las vacas no dan leche». Con ella quiso recordar que nada se consigue sin trabajo.

Frente a la idea de que todo es un derecho automático, Lence defendió la cultura del esfuerzo como clave del progreso. Apoyándose en datos del Edelman Trust Barometer, alertó del creciente descontento social y de cómo «7 de cada 10 jóvenes en España creen que se puede justificar el activismo hostil», desde dañar bienes hasta difundir desinformación.

La presidenta de Grupo Lence relacionó ese malestar con problemas estructurales como el estancamiento de la renta, las dificultades de acceso a la vivienda o la baja tasa de actividad. «En España solo trabaja el 59% de la población activa, frente al 75% de la media europea», señaló.

El rural fue otro de los ejes de su discurso. Lence recordó que la edad media de agricultores y ganaderos es de 55 años y lamentó «la falta de mano de obra y de relevo generacional». «Parece que literalmente la gente no está interesada en ordeñar vacas», dijo, para alertar a continuación sobre el impacto del abandono del campo sobre la gestión del territorio y la soberanía alimentaria.

Aumento de la productividad

La empresaria insistió en que la mejora de los salarios pasa por aumentar la productividad. Señaló también el absentismo laboral como «una amenaza real».

Lence reivindicó una visión más realista del empresario: «No es el señor del Monopoly, sino la mujer que emprende para conciliar, el joven que continúa la granja familiar o el jubilado que no quiere quedarse en casa». Personas que arriesgan su patrimonio «para crear empleo, oportunidades y valor». En este contexto, subrayó la importancia de galardones como el de EY.

El Premio Emprendedor del Año, organizado por EY y patrocinado por Julius Bär con la colaboración de IESE, distingue la trayectoria de empresarios que contribuyen al desarrollo social. Con fases regionales y nacionales, Lence representará a Galicia en la final estatal del 15 de abril del próximo año en Madrid, antesala del certamen mundial que se celebra en Montecarlo.

«Este premio pone en valor el talento y la capacidad emprendedora que tenemos en Galicia», destacó Pelayo Novoa, socio responsable de EY en Galicia, quien subrayó que el tejido empresarial gallego «es innovador y comprometido con el desarrollo económico y social de nuestra tierra».

Lence cerró su intervención con el mensaje que guió toda su reflexión: «Las vacas no dan leche. Hay que ordeñarlas, hay que trabajar».

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